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SOSTENIBILIDAD| 24.05.2022

Movilidad sostenible, la ruta hacia las emisiones cero

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La emergencia climática nos urge a todos en la transición hacia un modelo energético más justo y sostenible para nuestra forma de vida en común. En MAPFRE cumplimos la parte que nos toca sumando con equidad a toda nuestra cadena de valor al movimiento por una movilidad alternativa, basada en energía renovables y de bajas emisiones de carbono.

El debate sobre el impacto ambiental se centra en la energía y en la actividad industrial como los principales emisores de gases contaminantes. Sin embargo, la movilidad y el sector del transporte deben ser considerados como un ingrediente esencial en las estrategias de desarrollo sostenible, lo que se debería traducir en políticas efectivas en respuesta al cambio climático y mantener el incremento de la temperatura global por debajo de los 2ºC.

La masificación de las grandes ciudades supone el reto principal para la movilidad sostenible. Gracias a las nuevas tecnologías, como el big data o conceptos como el carsharing, veremos un cambio en la realidad actual hacia ciudades inteligentes con sistemas de movilidad de alto rendimiento. Las infraestructuras de transporte pueden durarnos décadas, lo que implica que las decisiones que tomemos hoy marcaran un impacto en el desarrollo de la movilidad del futuro.

A continuación, abordaremos los conceptos claves de la movilidad del futuro, las tendencias que están revolucionando el panorama de la movilidad y las nuevas leyes en esta materia que contribuyen a un futuro más sostenible.

Nuevos conceptos de la movilidad del futuro y no tan futura

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las ciudades del mundo ocupan solo el 3% de la tierra, pero representan entre el 60% y el 80% del consumo de energía y el 75% de las emisiones de carbono. La mitad de la humanidad, 3.500 millones de personas, vive hoy en día en las ciudades y se prevé que esta cifra aumentará a 5.000 millones para el año 2030. Además, desde 2016, el 90% de los habitantes de las ciudades respiraba aire que no cumplía las normas de seguridad establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que desencadenó en un total de 4,2 millones de muertes debido a la contaminación atmosférica.

Si consideramos estos datos alarmantes, la rápida urbanización también va a suponer un reto en la movilidad de las ciudades. De la mano de esta problemática nacen nuevos conceptos con los que se busca encontrar una solución a esta situación. A continuación, repasamos algunos de ellos:

  • Micromovilidad: es una forma de transporte basada en el uso de vehículos ligeros. En muchos casos estos se integran en servicios públicos que permite que se intercambien entre usuarios, lo que nos lleva al concepto de micromovilidad compartida, que hace referencia a toda solución de vehículos ligeros usados en movilidad urbana y de uso compartido, los que podemos encontrar con mayor frecuencia son bicicletas, bicicletas eléctricas y patinetes.
  • Última milla: es el tramo que recorre cualquier persona antes de llegar a su destino, como por ejemplo cuando baja del metro o el autobús. Actualmente, la micromovilidad y la micromovilidad compartida es la solución ideal para estas distancias.
  • Ride sharing, ride pooling y ride hailing: estos conceptos hacen referencia a aquellos que optan por compartir el coche. Ride sharing es compartir el coche en viajes entre particulares, como por ejemplo entre compañeros de trabajo, ride hailing es cuando los usuarios reservan el trayecto a través de una aplicación y el ride pooling se usa para cuando varios usuarios comparten un trayecto con un conductor profesional.
  • Charging: este concepto está estrechamente relacionado con la movilidad eléctrica. Los servicios de charging están destinados a facilitar el uso de los vehículos enchufables en las ciudades, estos servicios permiten estar informados en todo momento de los puntos de recarga más cercanos.

Tarifa plana de movilidad: con este sistema los usuarios pagan una cuota fija, ya sea mensual o anual, por el uso de un vehículo, convirtiéndose en una alternativa perfecta antes de comprar un vehículo propio.

Tendencias en movilidad sostenible para la próxima década

Como hemos visto, la creación de ciudades más sostenibles y en general de sistemas de movilidad más sostenibles es algo que todos debemos fomentar, aportando soluciones más ecológicas y reduciendo nuestras emisiones contaminantes. Esto implicará una mejor salud pública, una reducción de los gastos y, en resumen, una mejor calidad de vida para todos.

La movilidad sostenible es una prioridad si queremos llegar al reto de emisiones cero, aunque todavía estamos lejos de conseguir este objetivo, estas son algunas de las tendencias que podremos ir viendo:

Mobility as a Service

En los últimos años los servicios de movilidad o micromovilidad compartida han proliferado en las ciudades en forma de carsharing, motosharing, bikesharing, etc. Unos términos que van a seguir arrasando, sobre todo en los centros urbanos. Todos estos vehículos serán piezas clave en la movilidad del futuro que estamos construyendo, pues cada vez son más ciudades las que limitan el acceso a los centros urbanos con el vehículo particular.

La combinación de esta tendencia con el transporte público es lo que se ha definido recientemente como Mobility as a Service (MaaS), un concepto de movilidad que se desarrolla alrededor de las necesidades del usuario y enfocado a la reducción del uso del coche privado, combinando las nuevas tendencias de movilidad con el transporte público, y a través del uso de aplicaciones móviles que agrupan todas las modalidades de transporte. El usuario tiene la oportunidad de buscar, reservar y pagar cualquier trayecto desde su móvil, fomentando un transporte eficiente, sostenible y conectado. 

Movilidad conectada y sistemas inteligentes

La evolución de la movilidad también está haciendo que sea necesario adaptar todas las opciones a la demanda real para que el usuario tenga todas las facilidades en su mano. Esto está impulsando a los operadores de transporte público a acelerar la digitalización de su oferta, a través, por ejemplo, de instalar sistemas de pago sin contacto, códigos QR o aplicación de tecnologías para la planificación de rutas.

Además, con la aparición del Internet de las Cosas (IoT), permite que todos los elementos de la circulación se comuniquen entre sí: vehículos, semáforos, etc. Si a esto le sumamos el despliegue masivo del 5G, los coches podrán recibir información sobre las plazas de aparcamiento libres o sobre peligros fuera de su campo de visión, entre muchas otras ventajas que iremos viendo en los próximos años.

Los sistemas inteligentes de movilidad utilizan datos proporcionados por sensores y cámaras repartidos en las ciudades para dar información en tiempo real a conductores y peatones. Estos sistemas son muy útiles para los estudios sobre movilidad. En Brasil, en Río de Jaineiro, tienen un centro de operaciones que recibe esta información a través de dispositivos ubicados en más de 215 puntos estratégicos y permite conocer el tráfico de la ciudad y recibir boletines de información sobre otros temas relacionados con la movilidad de la ciudad.

Electrificación del transporte de última milla

El 2020 nos cambió en muchos sentidos, y en el caso de España, el confinamiento hizo que llegara a ser el tercer país a escala global donde más creció el e-commerce, según datos de eMarketer. Llegamos a los niveles que estaba previsto alcanzar en 2024 y supuso un 11% total de las ventas.

La última milla pone el foco en el último trayecto que recorre un paquete hasta ser entregado a su destinatario y es una de las tendencias más potentes en movilidad sostenible.

A estas compras online se les suma el incremento de la demanda de servicios a domicilio, por lo que estos repartos a domicilio aumentan el tráfico a las ciudades y, por tanto, aumenta la necesidad de buscar soluciones innovadoras para hacer estos trayectos más eficientes, silenciosos y sostenibles.

Planificación urbana y aumento de la peatonalización

Ya son muchos ayuntamientos que han identificado que el cambio a una movilidad más eficiente y accesible pasa por una buena planificación urbana. Esto se ve reflejado en muchas iniciativas en los planes urbanísticos de muchas ciudades, que impactan en nuestros hábitos de movilidad.

El crecimiento de la población y una priorización de los espacios abiertos está llevando a incrementar las zonas verdes y ampliar aceras, esta planificación urbana está permitiendo reducir el tiempo de desplazamiento de los ciudadanos y mejorar su calidad de vida en las zonas urbanas.

Vehículos de uso compartido y de dos ruedas

Se calcula que aproximadamente el 40% del tráfico en el centro de las ciudades se debe a la búsqueda de aparcamiento. Al optar por opciones de uso compartido se reduce el tráfico y las emisiones contaminantes.

El carsharing es un servicio que permite alquiler un coche por un tiempo determinado, lo que ayuda a reducir el número de vehículos particulares. París es un gran ejemplo en esta categoría. Cuenta con más de 2.000 coches eléctricos disponibles, estaciones de aparcamiento y puntos de carga repartidos por la ciudad.

Como alternativa a vehículos contaminantes vemos la bicicleta como el vehículo estrella en las zonas urbanas. Alrededor de 2.500 millones de personas en todo el mundo ya la han incorporado para sus trayectos diarios. Muchas ciudades se suman a esta alternativa porque sus ventajas no son pocas, mejoran la calidad de vida de los ciudadanos, aumentando su actividad física y reducen la contaminación, lo que repercute en la salud del planeta y en la de todos. En Latinoamérica la red más grande se encuentra en Bogotá donde ya hay más de 350 km de vías ciclistas y en Europa el ejemplo más conocido es el de Amsterdam, que cuenta con más de 400 km de uso exclusivo para estos vehículos.

A esta alternativa ecológica se le suma el concepto “bike sharing”, que consiste en instalar sistemas que permitan su uso compartido entre usuarios de la misma ciudad. Copenhague es una de las ciudades que mejor tiene implementado este sistema, sus bicicletas cuentan con una tablet en la que incluye un GPS con información de rutas y horarios del resto de transportes de la ciudad, para mejorar la movilidad urbana de los ciudadanos. En España, ciudades como Vitoria o Barcelona son buenos ejemplos de la implementación de estos sistemas para fomentar el uso de la bicicleta. 

Aunque estas implementaciones se pueden ver frenadas si los usuarios no se sienten seguros al usar este medio de transporte, por eso en las grandes ciudades ya se está trabajando en una planificación urbanística que mejore su seguridad.

Vehículos autónomos

La siguiente revolución la veremos en los vehículos, no solo los impulsados con energías limpias, sino también por los de conducción autónoma. Estos vehículos, gracias a la Inteligencia Artificial (IA), pueden desplazarse sin la interacción del conductor. El coche autónomo puede recoger al usuario y dejarlo en su destino utilizando siempre la mejor ruta. Entre sus ventajas, permitirá mejorar la calidad del aire gracias a la reducción del tráfico y permitirá que colectivos que ahora mismo quedan excluidos del acceso a la movilidad en vehículo, ahora puedan hacerlo de forma más libre y segura.

Peajes urbanos

Otra de las tendencias en movilidad sostenible son los peajes urbanos, ya instalados en muchas ciudades, y que consisten en cobrar una tarifa para poder circular por las vías urbanas en determinadas franjas horarias. De esta manera se fomenta el uso del transporte público de la ciudad o iniciativas de movilidad compartida. En Singapur cuentan con un sistema llamado Electronic Road Pricing System. Se trata de una serie de peajes wireless distribuidos por las vías más transitadas y que cobran una tarifa dependiendo del momento del día en el que se transite.

Nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética

Entre otra de las medidas para reducir las emisiones contaminantes en la ciudad es el endurecimiento de la legislación. El papel de muchos gobiernos y organizaciones es clave para que se reduzca el uso del transporte contaminante, de manera que se produzca un menor impacto en la calidad de vida de las personas y la del planeta.

Una de estas medidas en España es la nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética que obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a establecer zonas de bajas emisiones antes del 1 enero de 2023.

Esta ley promueve el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 y al 13: ciudades y comunidades sostenibles y acción por el clima. Además, esta ley quiere responder al compromiso de España en el Acuerdo de París. De esta manera, la ley pone en el centro de la acción política la lucha contra el cambio climático y la transición energética.

¿Qué objetivos se marca España con esta Ley?

La Ley establece cuatro objetivos para el año 2030:

  • Reducir para 2030 las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del conjunto de la economía en, al menos, un 23% respecto al 1990.
  • Alcanzar para 2030 una penetración de energías renovables en el consumo de energía final de, al menos, un 42%.
  • Alcanzar en el 2030 un sistema eléctrico con, al menos, un 74% de generación a partir de energías de origen renovable.
  • Mejorar la eficiencia energética disminuyendo el consumo de energía primaria en, al menos, un 39,5%, con respecto a la línea de base conforme a normativa comunitaria.
  • Asimismo, la ley establece que antes de 2050, España deberá alcanzar la neutralidad climática y el sistema eléctrico deberá estar basado exclusivamente en fuentes de origen renovable.

MAPFRE en la Global Mobility Call

MAPFRE se ha adherido como Allied Partner a Global Mobility Call, un evento que tendrá lugar del 14 al 16 de junio de 2022 de la mano de IFEMA MADRID y Smobhub, que buscan posicionar a España como hub internacional de la movilidad sostenible.

La Global Mobility Call será una cita imprescindible para agentes implicados y líderes en el desarrollo de una movilidad segura, inclusiva y sostenible. Además, es uno de los proyectos más ambiciosos al integrar diferentes sectores involucrados en esta transición hacia una movilidad más sostenible en España. Cuenta con la participación de empresas de sectores de la automoción, la tecnología, el transporte, la logística y conectividad, planificación urbana, gestión de infraestructuras, la energía y otros, que entre todos les permitirá generar networking y contribuir a presentar soluciones.

Desde MAPFRE impulsamos la movilidad sostenible a través de diferentes vertientes que inciden en sistemas y servicios al alcance de las personas, como es el trabajo que se efectúa desde CESVIMAP, nuestro centro de I+D, para la reducción de los niveles de emisiones contaminantes, abordando el estudio de vehículos electrificados y tendencias como el sharing (tanto en turismos como en ciclomotores y vehículos de movilidad personal, como los patinetes eléctricos).

Con el fin de que la transición hacía una movilidad sostenible sea definitiva, se necesita que cada uno sea consciente del impacto que tiene su manera de desplazarse y cómo podría fomentar una movilidad más sostenible y eficiente desde su contribución particular.

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