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SALUD| 27.12.2023

Burnout y salud mental en el trabajo. ¿Cómo podemos cuidarnos?

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¿Quién no ha escuchado alguna vez la expresión “estar quemado en el trabajo”

En el mundo laboral contemporáneo, donde la presión por el rendimiento y la conexión digital constante han alcanzado niveles sin precedentes, el término “burnout” ha dejado de ser una expresión abstracta para convertirse en una realidad palpable, un fenómeno omnipresente que afecta a trabajadores de todos los sectores y en todo el mundo, pero de forma especialmente preocupante a las generaciones más jóvenes.

¿Qué es el burnout?

Hablamos de algo más que la simple fatiga o cansancio. El burnout es el agotamiento emocional, físico y mental (incluyendo sentimientos de negatividad, cinismo, depresión y otros) que surge de la exposición prolongada, o continua, a altos niveles de estrés en el entorno de trabajo y que acaba teniendo consecuencias palpables en la salud física y mental de los trabajadores.

Desde 2019, año en que entró en vigor la clasificación de enfermedades de la OMS ICD-11, se ha reconocido y detallado esta situación como un “fenómeno ocupacional” y no una condición médica. Esto, que puede parecer baladí, permite que el problema se enfrente de la manera adecuada: desde el contexto del puesto de trabajo y no desde el individuo. Esto pone el foco en cómo las políticas y prácticas de las empresas son clave en la prevención del burnout.

Causas del Burnout laboral

El estrés laboral continuo y excesivo, el burnout, es un fenómeno complejo y multicausal, pero podemos definir cuatro grandes áreas de impacto responsables de su aparición.

  1. Presión Excesiva

Las demandas excesivas en el entorno laboral, ya sea en términos de carga de trabajo o expectativas poco realistas en cuanto a la complejidad de las tareas o el tiempo disponible para hacerlas, son una fuente común de burnout. En el caso de las generaciones más jóvenes se añade, además, una presión extra nacida de la necesidad de demostrar continuamente su valía para destacar en un mercado laboral cada vez más voluble y competitivo.

  1. Falta de autonomía y claridad en las responsabilidades

No en pocas ocasiones un trabajador pasa sus jornadas sin tener una idea clara de dónde empiezan o acaban sus responsabilidades, o el marco temporal del que dispone para realizar alguna tarea. Aquí también es necesario mencionar la falta de autonomía o control sobre el propio trabajo.

  1. Falta de desconexión entre vida laboral y personal

La creciente dificultad para desconectar del trabajo, impulsada por la conectividad constante a través de dispositivos digitales, contribuye significativamente al agotamiento. La línea entre vida laboral y personal se desdibuja, dificultando el encontrar tiempo y espacio para la recuperación, el descanso y actividades que llenen nuestro ocio de manera significativa.

  1. Inseguridad Laboral

La inestabilidad en el empleo añade un componente adicional de estrés. Esta falta de seguridad puede generar ansiedad constante, alimentando así el burnout ante la incertidumbre de si mantendremos o no nuestro puesto de trabajo, o si será posible progresar en él, tanto en responsabilidades como en compensación económica.

¿Qué consecuencias tiene el burnout laboral?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 27% de los trabajadores a nivel mundial experimentan altos niveles de estrés laboral, contribuyendo directamente al desarrollo del burnout. También que el 15% de los trabajadores en activo sufre algún tipo de desorden mental.

Todo esto no sólo supone la pérdida de doce mil millones de días laborales cada año mundialmente, sino que establece una relación directa entre burnout con trastornos como la ansiedad y la depresión.

Adicionalmente, el burnout laboral constituye un riesgo para la retención del talento. Y esto es algo que se ha agravado, tras la pandemia de Covid-19 y “la gran renuncia” posterior.

¿Cómo podemos evitar el burnout?

Como mencionábamos, el burnout laboral es una condición del entorno laboral. Dicho esto, combatirlo dependerá no sólo de las medidas que se establezcan desde la empresa, sino que también podemos añadir prácticas a título personal que nos ayuden a lidiar con la presión.

  • Qué puedo hacer para evitar el burnout

Aprender a establecer límites tanto dentro del trabajo, practicando una comunicación asertiva para saber decir no, como en la división entre trabajo y vida personal es esencial. Adicionalmente, buscar espacios para el ejercicio físico, la práctica de la relajación o meditación y cultivar aficiones que permitan hacer efectiva esa desconexión mental del entorno laboral, ayudará a mitigar los efectos de un estrés excesivo.

  • Qué pueden hacer las empresas para evitar el burnout en sus trabajadores

Fomentar un entorno de trabajo saludable es responsabilidad esencial y prioritaria de las empresas.

Para lograrlo, deben establecer límites claros a los tiempos de trabajo, políticas de conciliación que faciliten un equilibrio saludable entre la vida laboral y personal, canales de comunicación abierta y directa, ofrecer oportunidades de aprendizaje, promoción y movilidad, y ayudar a que se encuentre un propósito en el día a día laboral, así como vigilar las actitudes dañinas como abusos de poder, discriminación y otras.

Además de las medidas propias, desde la OMS y la OIT se establecen protocolos, marcos y herramientas para medir y prevenir el burnout. Una herramienta para empezar, sencilla y útil tanto para empresas como para individuales, es por ejemplo la app Stress Prevention Checkpoints que permite recoger y analizar de forma rápida dónde debemos actuar. 

 

Cómo MAPFRE protege la salud de sus empleados

En MAPFRE trabajamos un modelo global de gestión de Empresa Saludable, que es un marco que permite crear un entorno laboral saludable y promover hábitos de vida saludable entre nuestros empleados. Ese modelo está compuesto por cinco ámbitos: entorno laboral, promoción de la salud, actividad física y alimentación, bienestar mental y entorno personal.

Establecemos programas de formación, autoaprendizaje y desarrollo de la carrera profesional que permiten a los empleados continuar formándose y progresando. Junto a esto, programas de reconocimiento y mentoría que ayudan a empleados recientes y veteranos a conocer su valía, responsabilidades, éxitos y posibles mejoras de manera clara, con una evaluación del desempeño completa y continua.

Adicionalmente, mantenemos canales de comunicación inmediata y directa, por ejemplo, a través de nuestra app Personas, que permite realizar múltiples gestiones con Recursos Humanos.

Más allá de la oficina, en MAPFRE promovemos la conciliación familiar y laboral, con políticas que nos han valido la certificación EFR con el aval del Ministerio de Igualdad  (esta iniciativa EFR ha sido reconocida como Good Practice por la ONU, lo que lo convierte en uno de los mayores reconocimientos en materia de conciliación e igualdad que existe en la actualidad en España) y establecemos programas de salud física y emocional, así como medidas de desconexión digital y de conciliación enfocadas a la salud de las personas, con campañas de información y promoción de bienestar mental o asesoramiento psicológico a empleados y familiares. 

Asimismo, apostamos firmemente por la gestión de la diversidad en todos los aspectos, algo que contribuye decididamente al bienestar personal y profesional de nuestros empleados. Profesionales satisfechos son profesionales más productivos, con mayor implicación con la compañía y más felices en su vida personal. Sólo cuando tenemos la mejor experiencia podemos dar lo mejor de nosotros mismos y esto genera efectos positivos en el bienestar de las personas, tanto en su vida personal como en la faceta profesional.

Por último, nuestro modelo de medición nos permite evaluar un índice de compromiso de los empleados en diferentes áreas para así detectar puntos de mejora y establecer prácticas que ayuden a crear un entorno laboral más saludable.  En 2022, el índice de compromiso se situó en 70, que es el porcentaje de empleados que han puntuado con una media de 8,9 o 10 estas 10 variables: Conocimiento de los objetivos, orgullo por el trabajo realizado, reconocimiento por el trabajo realizado, aportación a la compañía, recepción de feedback de calidad, oportunidades de desarrollo, colaboración, herramientas de trabajo, cuidado de las personas y orgullo por la huella social. Te invitamos a conocer más detalles en nuestro informe Personas y Organización.

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