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SEGUROS| 15.06.2021

Alma Mundi Insurtech: un fondo para anticiparse al futuro del seguro y la sociedad

Marta Villalba

Neus Martínez

Este fondo de venture capital se constituyó hace tres años con un leitmotiv: financiar empresas que transformen el sector asegurador buscando el negocio, pero sin perder el foco en las personas y la sociedad.
Hace unas semanas, la empresa alemana de seguros digitales Wefox cerró una ronda de financiación récord de 650 millones de dólares (530 millones de euros), la más alta registrada hasta la fecha a nivel mundial por una startup del ecosistema insurtech (que se centra en la tecnología de seguros). En la operación, entre otros, participó el fondo español de capital riesgo Alma Mundi Ventures, que cuenta con MAPFRE como inversor principal y opera bajo la gestora Mundi Ventures. Este caso es un buen ejemplo de cómo el futuro (y presente) del sector asegurador pasa, cada vez más, por una estrecha colaboración entre los grandes grupos y estos nuevos actores.

La transformación digital en todos los sectores empresariales y en la sociedad es imparable. Y, si sumamos el escenario COVID-19, se hace patente un cambio de rumbo que las compañías incorporan en su hoja de ruta. El fondo Alma Mundi Insurtech, que opera desde hace tres años, está alineado a esos desafíos con un enfoque singular: fue el primer fondo independiente de Europa centrado 100% en el sector asegurador y actualmente es el mayor actor de este tipo por tamaño y actividad. Participado por MAPFRE, comparte la visión y el empeño en adelantarse a las necesidades de las personas y la sociedad y, también, su expertise para abordar los retos del sector, aunque el deal flow y la selección de proyectos de su porfolio recae totalmente en el equipo de profesionales que conforma el propio fondo.

El fondo nació bajo el paraguas de Mundi Ventures, compañía que inició su actividad en 2015 de la mano de Javier Santiso, su actual presidente, y que sitúa en su radar a startups en early stage de base tecnológica, con modelos de negocio B2B y que están levantando series A o B de financiación. Hablamos con él para conocer de primera mano cómo funciona Alma Mundi Insurtech y cómo, desde un modelo de innovación abierta, grandes compañías como MAPFRE pueden encontrar en el empuje de estas.

Para Santiso, “las personas son lo único importante para una corporación grande y, todavía más, para las empresas relativamente pequeñas”. Esta es una de las premisas para analizar los modelos de negocio, la tecnología, las finanzas y, una parte relevante, los equipos que conforman  los proyectos en los que invierten.

 

Radiografía de Alma Mundi Insurtech

Javier Santiso afirma que “sobre todo en Europa y debido a las numerosas oportunidades, el mejor camino para invertir en tecnología es acotar el enfoque. Y basarlo en dos ejes: el vertical, que corresponde a los seguros; y el horizontal, que cubre tecnologías como la inteligencia artificial”. Por eso, Alma Mundi Insurtech sigue desde sus inicios una estrategia de inversión que se apoya en la confluencia de tres ámbitos: insurtech, healthtech y empresas de tecnología punta aplicable al sector asegurador.

Por otra parte, cada vez más, los grupos de seguros son receptivos a tantear proyectos que se amoldan a los criterios de las inversiones ESG. Y este es precisamente uno de los rasgos de muchas de las startups que aspiran a la financiación de Alma Mundi Insurtech. Seguir esta línea es en realidad implicarse en una demanda de la sociedad y de las empresas cada vez más generalizada. No hay más que detenerse en el reciente chasco en el debut en bolsa de Deliveroo a cuentas del polémico cuidado de la compañía hacia sus repartidores. Una muestra de que los pilares de responsabilidad social deben ser auténticos y coherentes.

Aunque el fondo se fija en startups early stage y con enfoque internacional, los potenciales proyectos para Alma Mundi Insurtech no son incipientes y cuando entran en el deal flow muchos ya tienen al menos un producto en el mercado, generan ingresos y cuentan con una estructura relativamente consolidada. Según Joan Cuscó, Director Global de Transformación de MAPFRE, “en sus fases más iniciales, las startups provocan al mercado con un uso radical de la tecnología para partes concretas de la cadena de valor: análisis de riesgos, suscripción, distribución… A medida que ganan en solidez, amplían su promesa para retar el modelo de negocio asegurador en su conjunto”.

En sus tres años de actividad, Alma Mundi Insurtech ha recibido más de novecientas propuestas, traducidas a veintiuna inversiones. Una decena de criterios son los responsables de destilarlas y evaluar los proyectos, en consonancia con una batería de profesionales que operan negocios y completan el ángulo de visión para tomar las decisiones de inversión. En el deal flow se valoran los ámbitos legales, tecnológicos, de recursos humanos y se cuenta con expertos relacionados con cada proyecto que aportan su know-how particular, la mejor manera de cruzar la realidad con el papel.

Durante el proceso de análisis también se trata de cerca el ámbito de las personas. A esa predisposición de emprendedores alineados con el proyecto, Alma Mundi Insurtech suma esfuerzos en reclutar equipos, o ajustarlos, para cerrar el círculo con las personas idóneas.

Tres ejemplos de inversiones de alto impacto

Los criterios de proyectos alineados con la política de inversión de Alma Mundi Insurtech se aúnan en las tres empresas que se describen a continuación. Buenos ejemplos que responden a las tendencias y necesidades de la sociedad y tienen como denominador común el core business.

Clarity AI

Fundada por la española Rebeca Minguela, con oficinas en España, Estados Unidos y Reino Unido, es la mayor herramienta cuantitativa de inteligencia artificial para la inversión sostenible. Su software de calificación ayuda a los gestores de inversiones a valorar el nivel de responsabilidad social y medioambiental de las inversiones actuales y potenciales.

Su tecnología no se ciñe a ser un simple proveedor de datos, sino que utiliza el big data y machine learning para cuantificar y evaluar el impacto social. La empresa, activa desde 2017, es global. Cuenta con una red de clientes que tiene más tres billones de activos bajo gestión.

Cuideo

Antes de la pandemia de la COVID-19, Alma Mundi Insurtech ya rastreaba los problemas relacionados y derivados del envejecimiento de la población. La oportunidad se presentó en 2019 con la empresa más interesante que abordaba la situación de la pirámide poblacional.

Cuideo, con sede en Barcelona (España), es una plataforma para gestionar la atención domiciliaria de las personas mayores que cuenta con una extensa red de profesionales especializados. Cubre una inquietud que puede interesar a diferentes sectores en los que se incluye el mundo de los seguros, que tiene una sensibilidad especial en ese entorno.

Y, por supuesto, esa respuesta se abre a la sociedad en dos sentidos: una solución para las familias que necesitan cuidar a un mayor (se ha podido comprobar en plena pandemia la difícil situación para esa parte de la población) y, además, otorgar los derechos legales al colectivo de cuidadores que, en muchos casos, forman parte de una actividad económica sumergida.

Omocom

¿Por qué comprar un electrodoméstico, un teléfono móvil o un mueble que voy a cambiar dentro de cuatro años? Omocom es otro ejemplo de inversión en modelos y tecnologías novedosas y de exploración de nuevos mercados.

La empresa sueca se centra en la economía circular y ofrece a diferentes retailers (como, por ejemplo, Ikea) una solución original a una tendencia que aumenta en un mercado incipiente: seguros para productos que pueden adquirirse a modo de leasing.

Aliarse a la economía circular permite optimizar el consumo, reducir la huella de carbono, reutilizar los recursos, alargar su vida o darles una segunda oportunidad. Es estar alineado con el impacto ecológico.

Preguntamos a Javier Santiso sobre los desafíos del futuro y otras cuestiones

¿Cuáles son las tendencias del ecosistema insurtech?

En primer lugar, para mí hay dos ganadores que son los grupos de seguros y las empresas tecnológicas que impulsan modelos de colaboración más equitativos y participativos. Y esta es precisamente la primera de las tendencias que estamos viviendo en el insurtech: la clave es encontrar modelos que aporten crecimiento a las dos partes, en lugar de canibalizarse. Trabajamos con startups que ven a los grupos aseguradores como aliados, y con grupos aseguradores que saben cómo trabajar y entablar alianzas con startups. Las inversiones en capital riesgo son un mecanismo más de la innovación abierta, que combina las capacidades internas y externas.

La segunda tendencia es ganar en eficiencia utilizando las tecnologías, tanto para los sistemas, como para los procesos.

Y, la tercera, que para mí es un mega trend, incluso como temática de inversión, es precisamente la inversión de impacto, como los tres ejemplos comentados (Cuideo, Clarity y Omocom), que va más allá del mundo de los seguros. Si las empresas en el sector tecnológico no tienen un modelo sano desde ese punto de vista, van a tener dificultades tarde o temprano, como lo ha tenido Deliveroo. Hoy en día los grandes gestores de activos y en particular los grupos de seguros te están pidiendo eso cuando invierten en cotizadas, incluso por normativa.

¿Cuál es el punto de vista de Alma Mundi Insurtech sobre el tándem personas vs venture capital?

Las personas es lo único importante tanto para una corporación grande, como para las empresas que son relativamente pequeñas. Es crítico. Por supuesto, nosotros pasamos gran parte de nuestro tiempo analizando los modelos de negocio y la tecnología, pero la clave está en las personas que ejecutan. Una mala idea ejecutada por un equipo espectacular puede transformarse en una empresa tecnológica de primerísimo nivel. Una tecnología puntera, desarrollada por genios pero que no consigue llegar al mercado, no va a servir de nada.

En el venture capital estamos hablando de empresas que, a veces, son relativamente pequeñas donde la tecnología y la parte financiera son clave, pero igual de importantes que el capital humano. Sin un buen capital humano la empresa no arranca, así que miramos con detalle todos los factores críticos. También pasamos tiempo ayudando en este punto. A veces, incluso, toca ajustar el equipo de dirección o reclutar para que consigan tener todos los ingredientes, incluida la parte de management.

¿Qué consejo le daría a una empresa que está hilvanando su propuesta para presentarla a Alma Mundi Insurtech?

En primer lugar, si su actividad está enfocada al mega trend que mencionaba antes la vamos a mirar con más prioridad. Y, en segundo lugar, que no se preocupe mucho de los inversores. El mejor momento para hablar con ellos es cuando no necesitas la inversión exclusivamente para el capital, sino cuando la necesitas para escalar tu negocio, o avanzar en tu estrategia.