MAPFRE
Madrid 2,338 EUR 0 (0,17 %)
Madrid 2,338 EUR 0 (0,17 %)

SALUD| 10.10.2023

“Hay personas que presumen de ir a terapia y esto es un gran avance”

Thumbnail user

Entrevista con Luis Rojas Marcos, Psiquiatra

Es un gran defensor de los beneficios de hablar, incluso hasta con uno mismo. También de mantener relaciones sociales de calidad, de ayudar a los demás y de mantener un estilo de vida saludable a través del ejercicio y la alimentación. Son algunos de los consejos del psiquiatra español Luis Rojas Marcos para ser más felices y vivir años de calidad.

LUIS ROJAS MARCOSVital y sonriente. Así se encuentra Luis Rojas Marcos, que acaba de llegar a la ‘Gran Manzana’ neoyorkina, su lugar de residencia desde hace 55 años. El psiquiatra español, que acaba de cumplir 80 años, reconoce que sigue muy activo, eso sí, sin un horario de trabajo, lo que le permite compaginar la docencia universitaria con la medicina, la escritura, el coaching y la investigación, clave para seguir contribuyendo al bienestar de las personas.

Charlamos con él en el Día Mundial de la Salud Mental para conocer las claves de cómo cuidar nuestras emociones y mejorar nuestra calidad de vida.

Fechas como hoy nos permiten recordar que la salud es clave para construir una vida plena y satisfactoria. ¿Cómo define a una persona que goza de buena salud mental?  

Tener salud mental significa principalmente aceptarse y aceptar a los demás, sentirse satisfechos con la vida en general. Es importante recordarlo en días como hoy, en los que se hace hincapié en un derecho humano universal, que proporciona bienestar, seguridad, tranquilidad y paz, y que sin duda contribuye a que la sociedad sea consciente de que vivir y convivir merece la pena.

¿Avanza la investigación?  

En los últimos 50 años, los avances en salud mental han sido muy significativos, no solo en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades sino en mejorar el bienestar emocional de la población. Pero debemos seguir trabajando en el estigma que marca al enfermo, que todavía representa una barrera que hace que muchas personas no acudan a un profesional por considerarlo como un signo de debilidad. En Nueva York, por ejemplo, hay personas que presumen de asistir a terapia y esto, sin duda, es una gran señal de que estamos avanzando.

En sus libros defiende la importancia de hablar.

Siempre defiendo que hablar para comunicarnos o desahogarnos es muy saludable y terapéutico, y hablarse bien a uno mismo protege la autoestima y contribuye a nuestro bienestar. Está demostrado que las personas extrovertidas no solo tienen una mejor calidad de vida, sino que viven más. La mujer española, por ejemplo, registra la segunda esperanza de vida más larga del mundo, con 86 años de media. No puedo resistirme a concluir que ellas viven más porque hablan más. 

La soledad es la nueva pandemia silenciosa. ¿Cómo impacta en la salud mental? ¿De qué forma podemos actuar para ponerle freno?     

Hay que diferenciar entre estar solo y sentirse solo. Tanto el aislamiento social como el sentimiento de soledad afectan la salud mental y física y avanzan la mortalidad. Uno puede sentirse solo aunque esté rodeado de personas, y este sentimiento tiene un impacto muy significativo en nuestro estado de ánimo. Es aquí cuando entramos en el mundo de la depresión, que en mi opinión es la enfermedad más nefasta que podemos sufrir, pues nos roba la esperanza, la fuerza natural que sustenta la ilusión y la motivación por vivir. De ahí que el suicidio sea la secuela más amarga de esta enfermedad. Ante una situación de aislamiento y soledad en alguien de nuestro entorno, lo primero que hay que hacer es confirmar que estamos ante este problema y, seguidamente, asumir el centro de control y preparar nuestro plan de acción.

Muchos de nosotros respondemos automáticamente con un ‘bien’ cuando nos preguntan cómo estamos, sin reconocer abiertamente que podemos estar atravesando un momento complicado. ¿Deberíamos ser más sinceros? ¿Nos ayudaría a gestionar mejor nuestras emociones? 

No cabe duda de que en muchos países la pregunta se utiliza como un saludo de cortesía y no requiere entrar en detalles, lo que nos permite mantener un prudente distanciamiento. La predisposición a compartir temas personales está condicionada por nuestra personalidad y las costumbres de nuestro entorno social. De todas formas, expresar con palabras las sensaciones que nos agobian es una estrategia protectora eficaz. No solo nos desahogamos, sino que al compartirlas nos abrimos al apoyo solidario y las hacemos más llevaderas. Verbalizar nuestro malestar es, a menudo, el primer paso en el camino de gestionar nuestras emociones. En ciertas culturas, como Estados Unidos, donde el bienestar se idealiza como un éxito personal, quejarse de dificultades emocionales en ambientes sociales a menudo implica fracaso. Por lo que se percibe una resistencia a compartir estados de ánimo de preocupación o desasosiego.

¿Qué podemos hacer para prevenir las enfermedades mentales?

Creo que proporcionar información clara y fiable es fundamental, ya que nos protege de los sentimientos de indefensión y de la incertidumbre, que tanta angustia nos generan. Ahí tienen un papel importante los profesionales de la salud y las instituciones, pero también los medios de comunicación y líderes de opinión.

Tal vez debamos apostar por la filosofía del ‘aquí y el ahora’

Charles Darwin, en su obra ‘La expresión de las emociones en el hombre y en los animales’ (1872), cuenta que un día le preguntó a un niño pequeño el significado de la felicidad. El niño le respondió “reírme, hablar y dar besos”. Yo creo que sería difícil ofrecer una definición más palpable de lo que es el bienestar del aquí y del ahora.

 

ARTÍCULOS RELACIONADOS: