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SALUD| 16.11.2020

Coronavirus: cómo mantener el aire del coche limpio y saludable

Marta Villalba

Esteban Viso

La limpieza es un requisito imprescindible a la hora de combatir la pandemia de coronavirus. En lo personal, la higiene de manos (limpieza y desinfección), el uso de mascarilla y el distanciamiento social son las tres claves principales que nos protegen de los contagios.

Además, la limpieza del hogar y de las instalaciones públicas, como los vehículos de transporte colectivo, así como los entornos de trabajo, son fundamentales para minimizar los riesgos cuando salimos del hogar, igual que sucede con la limpieza en profundidad del coche.

En este último caso, no solo hemos de tener la precaución de mantener el vehículo bien limpio por fuera y por dentro, cubriendo todas las superficies sobre las que tenemos contacto directo (como el salpicadero, el volante y los mandos del coche, las puertas, los asientos y tapicería, etcétera), sino que debemos atender especialmente al circuito del aire acondicionado.

El climatizador del coche (o el sistema de aire acondicionado), así como todos los circuitos y conducciones de que está compuesto, son un habitual foco de suciedad. El sistema de climatización puede albergar bacterias y hongos a lo largo del recorrido de sus tuberías y conductos, y ahora con la covid-19 puede ser un punto crítico para la salud de los pasajeros y el conductor.

La pandemia nos ha hecho más conscientes de la necesidad de mantener cualquier objeto cotidiano correctamente higienizado. En el caso del coche, no nos referimos tan solo a tenerlo limpio por dentro y por fuera, que es algo de sentido común, sino a que cada cierto tiempo conviene realizar una limpieza a fondo de múltiples elementos, especialmente el aire acondicionado o el climatizador, desinfectándolos correctamente.

 

La desinfección del sistema de aire acondicionado

Por su propia naturaleza, el sistema de aire acondicionado hace que el aire circule en el habitáculo, por lo que si en este existen virus (sirve también para el caso de las bacterias o los hongos) se distribuirán por todo el espacio y expondrán a los ocupantes a su contacto. Por este motivo, es necesario desinfectar los conductos al menos cada 6 meses.

Estos sistemas son complicados de limpiar por nosotros mismos porque no son muy accesibles. Sin embargo, con paciencia, tiempo y un producto adecuado y de calidad, sí podemos hacer un buen trabajo sin necesidad de acudir a un centro especializado.

Es muy importante recalcar la necesidad de utilizar productos adecuados para cada tarea. De la misma manera que no utilizaríamos lejía o productos similares para limpiar las superficies del interior, como los plásticos o la tapicería, no podemos utilizar cualquier cosa para los conductos del aire.

Desinfección paso a paso

Para empezar el proceso de desinfección debemos limpiar primero todos los restos de polvo y cualquier tipo de suciedad que se pueda haber quedado adherida a las rendijas del aire. Podemos hacerlo utilizando pinceles de espuma y una mezcla de agua tibia y vinagre blanco. Armados con este utensilio limpiaremos con paciencia todas las rendijas de los ventiladores.

El siguiente paso antes de desinfectar sería secar completamente el coche, es decir, eliminar al máximo la humedad en el ambiente y, sobre todo, en el circuito interno. Esto se puede hacer poniendo la calefacción durante unos minutos, a elevada temperatura. Para este paso, lo recomendable es salir del coche.

Hay dos opciones en cuanto a la aplicación de desinfectantes. En primer lugar, existen unos botes con una boquilla muy larga, perfectos para introducir el producto en las rendijas del aire acondicionado lo más profundamente posible.

Para la correcta aplicación del desinfectante es recomendable desmontar el filtro del habitáculo o el antipolen, que deberíamos sustituir por unos nuevos tras el proceso, ya que son un posible foco de infección. Retirados estos, montamos de nuevo las tapas. Instalaremos los nuevos filtros al final del proceso.

Para cerrar el circuito al máximo, debemos activar la recirculación de aire y cerrar todas las rejillas. A continuación, apagamos el sistema y abrimos, tan solo, las rejillas centrales (las principales, para entendernos), que será por donde aplicaremos el producto, tratando de llegar lo más profundo posible. Cerramos las rejillas y pasamos a la siguiente, hasta cubrir todas las salidas de aire.

Hecho esto, dejamos reposar el producto el tiempo que indica el fabricante (como máximo suele ser media hora) para que haga su efecto correctamente, y pasaremos a evaporar el producto. Para ello, arrancamos el motor y conectamos el climatizador o el aire acondicionado a la mayor temperatura posible con todas las rejillas abiertas al máximo. De esta manera, evaporaremos el desinfectante y terminaremos el proceso.

Tras unos minutos, cuando esté todo bien evaporado, necesitaremos ventilar correctamente el coche, abriendo las ventanillas y dejando que circule bien el aire externo (ya podemos apagar el motor). Solo nos faltaría montar los nuevos filtros, y podemos dar por desinfectado el sistema de ventilación del coche.

Para el caso de que decidamos utilizar un producto de tipo aspersor, que es el otro tipo disponible en el mercado, tan solo debemos seguir bien las instrucciones y poco más. Lo más habitual es que coloquemos el producto en el interior del coche y activemos el aire acondicionado (sin calefacción) al máximo, para después cerrar bien puertas y ventanillas durante el tiempo que indican las instrucciones del fabricante. Lógicamente, debemos mantenernos fuera del vehículo.

Pasado ese tiempo, tendremos que ventilar bien el vehículo, dejando las puertas abiertas, por ejemplo, o tan solo las ventanillas. Cuando esté todo ventilado, el proceso habrá terminado.

El taller especializado, centro de toda confianza

En los tiempos que corren, muchas personas tienen dudas acerca de la seguridad que pueden encontrar en diversos locales, desde tiendas de barrio, pasando por supermercados o grandes superficies, hasta los talleres de reparaciones.

Para arrojar luz sobre cómo se adaptan los talleres a las nuevas circunstancias de la pandemia, Cesvimap publicó recientemente un extenso artículo en el que se explican muy bien todas las medidas y protocolos aplicados en el sector, «protocolos diseñados específicamente para hacer compatibles las diferentes actividades del negocio y el cuidado de la salud».

Aparte de que los protocolos existan y se apliquen de manera efectiva, los clientes deben poder comprobar, de un vistazo, que en dicho taller se ejecutan las medidas oportunas porque esa es la clave para generar confianza.