El presidente de Mapfre, Antonio Huertas, ha defendido la necesidad de crear “fórmulas de colaboración público-privadas, donde los Estados también se impliquen, creando una legislación trasnacional que proteja a las empresas y los ciudadanos” frente a la creciente amenaza de la ciberdelincuencia. El riesgo cibernético es actualmente una de las grandes amenazas para nuestra sociedad. “Nos enfrentamos a un escenario de riesgo global, frente al que ninguna institución, organismo, empresa o gobierno puede considerarse a salvo”.

Antonio Huertas se ha pronunciado en este sentido en el marco del Foro La Toja, en el que ha participado en un panel sobre ciberseguridad junto a Soraya Sáenz de Santamaría, adjunta a la presidencia de Cuatrecasas y exvicepresidenta el Gobierno, y Carmen Artigas, secretaria de Estado de digitalización e Inteligencia Artificial.

“Hoy el mundo se está enfrentando a una poderosa industria de “multinacionales del crimen” que cuentan con ingentes presupuestos para invertir en el ataque sistemático, el robo y la extorsión de todo tipo de ciudadanos, empresas, e instituciones donde puedan conseguir ingresos, o servir a otros intereses, en algunos casos, además, con apoyo más o menos directo de algunos Estados”, ha declarado Huertas.

El presidente de Mapfre ha explicado que las aseguradoras y las reaseguradoras están modelizando cada vez mejor este tipo de riesgos, pero aún así existen límites a la capacidad que tienen estas compañías por sí solas para asumirlos, entre otras razones, porque detrás de estos ataques se encuentran no solo redes criminales cada vez más sofisticadas y profesionalizadas, sino también unidades paraestatales en algunos ataques. Esto ha llevado a que recientemente el sindicato asegurador británico Lloyd’s haya recomendado dejar de ofrecer cobertura de ciberriesgos a partir del próximo año cuando se trate de ciberataques respaldados por Estados.

“Cuando los siniestros escalan a un nivel muy superior y recurrente, como sucede también con el riesgo catastrófico provocado por el cambio climático, la industria aseguradora no puede garantizar cobertura por sí sola o, si lo hace, será a un coste que no esté al alcance de todos los ciudadanos. Además de impulsar una acción coordinada público-privada para combatir esta delincuencia, hay que pensar también en que sean los Estados o los organismos públicos, quienes mediante pooles u otras fórmulas, asuman las capas de cobertura de mayor riesgo, para evitar que ese exceso de riesgo, que es el más caro de asegurar, recaiga sobre los clientes”.

Por otro lado, Huertas ha recalcado la importancia de avanzar en la concienciación del peligro entre empresas y ciudadanos, especialmente en pymes y autónomos. “Las grandes empresas invertimos enormemente en seguridad y estamos mejor preparadas, pero nuestra preocupación es también la seguridad de nuestras cadenas de suministro y proveedores, pues son estos, con cada vez mayor frecuencia, los vectores de ataque usados por los ciberdelincuentes para alcanzar a las grandes empresas”. De hecho, las pymes son la primera de las tendencias a las que se ha referido el presidente de Mapfre en su intervención sobre cómo está evolucionando esta situación.

5 Tendencias que marcan el futuro en ciberseguridad