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SOSTENIBILIDAD| 26.03.2021

Sara Fernández: “No podemos tener un planeta lleno de vertederos”

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La especialista en medio ambiente de MAPFRE cree que con la economía circular se aprovecha casi todo, pero para que esto ocurra se necesita un cambio cultural, algo que aún no se ha producido. Los ciudadanos, asegura, deben ser más conscientes del impacto que supone no reducir, reciclar y reutilizar los desechos que generamos y también conocer las ventajas de este modelo de producción y consumo que evita el agotamiento de los recursos naturales, reduce las emisiones de carbono y ahorra energía.

¿Por qué los residuos son una amenaza?

Las previsiones apuntan a que en 2030 se generará en el mundo un total de 2,59 billones de toneladas de residuos anuales. Es una cifra monstruosa que pone de manifiesto la importancia que tiene gestionar bien los desechos orgánicos, pero también otros como el papel, el plástico, el vidrio y el aceite, por ejemplo. Es importante aprender a seleccionarlos bien, a reciclarlos y aprovecharlos al máximo para darles una segunda o tercera vida y evitar así que acaben en un vertedero, porque lo que está claro es que no podemos tener un planeta lleno de vertederos. Los residuos son sin duda una amenaza. Contaminan los suelos y el agua, producen incendios y generan gases de efecto invernadero, como el C02 y el metano, causantes del cambio climático. Por eso es tan importante que, entre todos, ciudadanos y empresas, pongamos nuestro granito de arena y nos esforcemos por gestionarlos adecuadamente en nuestra vida cotidiana. Es una de las formas de contribuir a la supervivencia del planeta.

¿Qué ventajas ofrece la economía circular?

La economía circular es un sistema de producción y consumo, que, a diferencia del modelo lineal, basado en usar y tirar, promueve la reutilización, la reparación y el reciclaje, lo que se traduce en un ahorro energético considerable frente a la industria extractiva (evitamos producir nuevos materiales), en un máximo aprovechamiento de los escasos recursos naturales disponibles y en la disminución de la deforestación. Si pensamos por ejemplo en una fábrica de electrodomésticos, esto se traduce en diseñar cada lavadora y cada lavadora de forma que duren el mayor tiempo posible, se puedan reparar y que cuando, tras muchos años, acabe su vida útil, sus materiales se puedan reutilizar o reciclar. Las amenazas del cambio climático demuestran que es más necesario que nunca avanzar firmemente hacia este modelo verde y sostenible, con el que las empresas no solo mejoran sus resultados, disminuyen costes y reducen el impacto ambiental, sino también con el que se podrían generar hasta 160.000 puestos de trabajo en España antes de 2030. Es necesario que las empresas promuevan la circularidad.

¿Qué podemos hacer en nuestro día para ser más circulares?

Creo que para empezar debemos ser conscientes de la importancia que tiene separar los residuos, porque es la pieza clave para que este modelo pueda funcionar, para exista la economía circular. También destacaría el valor que tiene el consumo responsable, algo que sin duda la pandemia ha favorecido de algún modo, haciéndonos más conscientes de que en realidad no necesitamos ni la mitad de las cosas que compramos. También creo que debemos adquirir productos de mayor calidad, que por lo general duran más tiempo, desprendernos de las cosas cuando éstas han acabado su vida útil, elegir como opción el mercado de segunda mano, algo que los más jóvenes tienen completamente interiorizado, y desde luego el de proximidad. Es importante, además, reparar más, separar bien los residuos, utilizar más los puntos limpios, medir el consumo energía y agua en casa, evitar la contaminación del agua y del aire, e incluso la acústica, y dese luego optar por fuentes de energía renovables. Son algunos ejemplos.

 

“Los residuos son una amenaza. Contaminan, producen incendios y generan gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático”

¿Qué sectores son los que más avanzan en economía circular?

La hostelería es claramente el sector más activo, el que está tomando más iniciativas para prevenir la producción de residuos y promover el reciclaje, el que más implica a sus empleados, una pieza fundamental, y que el que trabaja con más proveedores certificados en medio ambiente. Lo demuestra un informe que acabamos de elaborar junto con la Cámara de Comercio, y que pone de manifiesto que casi la mitad de los bares y restaurantes separan la materia orgánica del resto de residuos, una acción que evita que se descompongan en el entorno y contaminen, y también los que eliminan en mayor medida los plásticos de un solo uso (33%), los que más apuestan por utilizar sistemas de devolución y retorno (20%), y los que más iniciativas han tomado para promover la eficiencia energética.

¿Aprueban las pymes en economía circular?

A pesar de que todavía hay mucho camino por delante, creo que progresamos adecuadamente. Prueba de ello es que cerca de la mitad de las pymes españolas conocen ya las ventajas de la economía circular, una cifra que varía según el sector de actividad y que mejora a medida que crece el tamaño de la empresa. Según los últimos datos, cada vez es mayor el número de ellas que adopta medidas para reducir la generación de residuos, para vender o ceder sus desechos a otras empresas para que los aprovechen, que separa en origen una parte o todos los residuos que generan, sobre todo papel y plásticos, y que utiliza materias primas recicladas en sus procesos productivos. Entre las áreas de mejora, destacaría el hecho de que muchas de ellas siguen sin tener en cuenta diseños ecológicos en sus productos, un aspecto clave para lograr incrementar la tasa de reciclaje, no eliminan tanto como sería deseable los plásticos de un solo uso y no se esfuerzan especialmente por recuperar y reutilizar el agua, excepto las del sector industrial.

 

“Con la economía circular se ahorra energía, se aprovechan los escasos recursos naturales disponibles y disminuye la deforestación”

¿Cómo puede ayudar MAPFRE a que las empresas reciclen más y hagan un uso más responsable de los recursos?

A principios de año firmamos un acuerdo con la Cámara de Comercio de España y MAPFRE con el objetivo de proporcionar a asesorar y formar a las pequeñas y medianas empresas en economía circular, algo que sin duda creemos que contribuirá a mejorar su competitividad y desde luego la sostenibilidad del tejido empresarial en España. Gracias a esta colaboración, las pymes podrán calcular su huella de carbono a través de una herramienta específica que, además, les permitirá evaluar su eficiencia energética y el grado de implantación de la economía circular en su organización.

¿Quieren ser referente en economía circular? ¿Cómo lo están logrando?

Efectivamente es un reto que hemos incluido en nuestra estrategia de sostenibilidad junto a otros 30 objetivos, que nos permitirán luchar contra los retos globales, como la emergencia climática o la desigualdad, por ejemplo. En este sentido, nos hemos comprometido a minimizar la generación de residuos (papel, plástico, cartón y equipos electrónicos, entre otros) en todo el Grupo y conseguir a finales de este año, la Certi­ficación Residuo Cero en el complejo de Majadahonda (Madrid). Destaca el proyecto MAPFRE Sin Plásticos, en el que en 2019 participó el 80% de los empleados en España y Portugal, y que ha logrado evitar el consumo de un millón y medio de botellas de plástico y de dos millones de vasos de un solo uso. Más recientemente, nos hemos adherido al Pacto por una Economía Circular, una iniciativa que establece nueve compromisos para promover el ahorro energético de la compañía y reducir el impacto ambiental; medir el ahorro y la eficiencia en la empresa; potenciar productos y servicios con criterios ecológicos que ayuden a reducir la huella de carbono, e implicar a la sociedad para fomentar un modelo de consumo responsable y el reciclado de calidad, entre otros.