Madrid 1,796 EUR 0,02 (+1,3 %)

ECONOMÍA| 24.03.2022

¿Qué países han gestionado mejor la pandemia?

Thumbnail user

La pandemia de Covid-19 supuso una gran conmoción en todo el mundo, con profundas repercusiones sociales y económicas, a la par que nos hizo ser más conscientes que nunca de que vivimos en un mundo tan conectado que una catástrofe surgida en cualquier país puede terminar afectando a todo el planeta. Pero, transcurridos dos años después de la irrupción de la pandemia y con su final más cerca, ya se puede comenzar a hacer balance de cuál ha sido su impacto, qué regiones han sido las más golpeadas y cómo han funcionado las distintas respuestas de las autoridades.

MAPFRE Economics, el Servicio de Estudios de MAPFRE, ha analizado los datos de 2020 y 2021 de 39 países, y ha elaborado un índice que permite clasificarlos en función de su eficacia en la gestión de la pandemia, en base a cinco factores. La premisa es que los países con un menor exceso de mortalidad y dureza de las restricciones, y un mayor nivel de vacunación, capacidad sanitaria instalada para dar respuesta a las emergencias y recuperación económica en 2021, habrían sido los que llevaron a cabo una mejor gestión del Covid-19.

Al cruzar los datos de fallecimientos sufridos por los países con otros de índole económica, sanitaria y de políticas públicas, el informe “Covid-19: un análisis preliminar de los impactos demográficos y sobre el sector asegurador”  también ofrece una mirada sobre la correlación que hubo entre el exceso de mortalidad y las características de los países. En este punto, destaca la estrecha vinculación entre la renta per cápita y el número de víctimas estimado en estos dos años.

Corea del Sur, Noruega y Nueva Zelanda, los mejor situados

Según el Índice de Eficacia en la Gestión de la Pandemia (IEGP), obtenido con una fórmula que pondera las variables mencionadas, el país con una mejor respuesta a la pandemia fue Corea del Sur. Esta nación asiática registró un mejor comportamiento que la media en los datos referentes a exceso de mortalidad, económicos y sanitarios, aunque destaca por una mayor severidad en las restricciones, un factor para el que se ha tenido en cuenta un indicador elaborado al respecto por la Universidad de Oxford. Noruega y Nueva Zelanda completan la parte más alta de este ranking.

A continuación, la clasificación de eficacia frente a la pandemia sitúa a Islandia, Dinamarca, Japón y Finlandia. Se caracterizan, al igual que las naciones que les preceden, por sus altos niveles de desarrollo, y están superando la pandemia con indicadores más positivos que la media, aunque en el aspecto económico resultaron especialmente golpeados. Es reseñable el caso de Japón, cuyo sistema sanitario es calificado como el mejor del mundo y que ha logrado contener los peores efectos del Covid-19 con un nivel de restricciones reducido, pero tuvo en 2021 el peor desempeño económico del conjunto de países analizados.

Esta tabla muestra el top 10 de la clasificación en el Índice de Eficacia en la Gestión de la Pandemia, elaborado con 39 países que ofrecen información específica disponible sobre las variables analizadas.

IMPACTO COVID

“Los resultados que arroja el análisis muestran que la adecuada gestión de la pandemia es un resultado multifactorial, en el que, por supuesto, influyen la fortaleza del sistema sanitario y su capacidad para atender a la población y avanzar en los programas de vacunación, pero en el que también ha resultado esencial la implementación de políticas públicas que permitieron un menor efecto sobre el funcionamiento económico”, señala al respecto el director general de MAPFRE Economics, Manuel Aguilera.

España, en el puesto 18

En el ranking del informe España ocupa el 18º puesto, en mitad de la tabla, con un buen nivel de vacunación entre su población y una capacidad sanitaria notable, pero un exceso de mortalidad elevado, rigor en las restricciones y una recuperación económica moderada.

Y es que, en general, con la excepción de los países nórdicos y bálticos, Europa no sale bien parada del balance de los dos años transcurridos en situación de pandemia. Se colocan por detrás de España potencias como Francia (19ª), Reino Unido (25ª) y Alemania (27ª). El sur del Viejo Continente se encuentra especialmente afectado, con Portugal ligeramente por encima de España (15º), pero Grecia e Italia, en el 32º y 33º lugar respectivamente, en el vagón de cola de la eficacia en la lucha contra el Covid-19.

Latinoamérica, una región muy golpeada

Los analistas de MAPFRE Economics apuntan que, probablemente, América Latina ha sido la región del mundo más afectada en términos de mortalidad, lo que determina que sus valoraciones según el IEGP sean comparativamente negativas. De acuerdo con el estudio realizado, Chile es el país de esa región que ha logrado una mejor eficacia en la gestión de la enfermedad, por encima de Brasil, Colombia y México.

“La pandemia ha golpeado especialmente a la región de América Latina. No obstante, pese a la debilidad de sus sistemas de salud, en la región se ha realizado un gran esfuerzo a la hora de vacunar a su población, como pone de relieve ese indicador parcial para construir el IEGP en la mayor parte de los países latinoamericanos que figuran en la lista de países que analizamos en el estudio, especialmente el caso de Chile”, afirma al respecto Manuel Aguilera.

La renta, un factor decisivo

Al analizar ciertas variables estructurales junto a los excesos de mortalidad, en la que MAPFRE Economics ha encontrado una mayor correlación es el nivel de renta per cápita, incluso por encima de la capacidad sanitaria.

“Es incuestionable que los países de menor nivel de renta per cápita y con sistemas sanitarios débiles (factores que presentan una íntima relación estructural) enfrentaron con mayor intensidad la letalidad del Covid-19, lo que se ha reflejado en mayores excesos de mortalidad durante los dos primeros años de pandemia”, apunta el director general de MAPFRE Economics.

IMPACTO COVID

La otra variable que está muy ligada a la mortalidad es la capacidad de los sistemas sanitarios en condiciones normales (antes de la irrupción de la pandemia), un aspecto que MAPFRE Economics ha medido elaborando el Indicador de Eficacia de los Sistemas de Salud, para el que tiene en cuenta factores como la esperanza de vida, la tasa de mortalidad infantil y el porcentaje de fallecimientos por enfermedades no transmisibles en personas de entre 30 y 70 años.

Es un factor con una importante correlación, aunque es de destacar que, si se analiza solo el año 2020 y no la media con 2021, hay una conexión menor, lo cual es reflejo, entre otras causas, de la naturaleza catastrófica de las pandemias, un evento ante el cual los sistemas sanitarios se desbordan rápidamente al no estar preparados. Pero observando un periodo más amplio, la eficacia de los sistemas sanitarios cobra gran importancia, de modo que los países con sistemas más débiles sufren mucho más las consecuencias de las olas pandémicas.

Por tanto, el estudio expone entre sus conclusiones que disponer de sistemas sanitarios robustos probó ser un factor fundamental para reducir los excesos de mortalidad, pero también lo es el disponer de sistemas de alertas tempranas y sistemas de información con datos compartidos a nivel global para poder adoptar con prontitud otro tipo de medidas en las primeras fases de la expansión de la pandemia, algo sobre lo que se han producido muchos avances a raíz de esta gran crisis mundial.