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ECONOMÍA| 26.05.2022

Deporte e inversión, dos aliados con futuro

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El deporte mueve en todo el mundo las ilusiones de millones de aficionados. Pero también, como actividad económica, genera un importantísimo volumen de puestos de trabajo y de capitales, comparables a los de otros sectores convencionales. Su universalización como gran espectáculo de masas ha convertido al deporte en una auténtica industria que supone en torno al 1,5% y el 2% del PIB global, el 2% del PIB europeo y más del 3% del PIB de España.

La consolidación del peso económico del deporte, junto a la expansión de algunos equipos y estrellas más allá de las fronteras nacionales, han llevado a una mayor profesionalización de la gestión de clubes y ligas y a un creciente flujo de inversiones hacia ellos, especialmente en los más populares, como el fútbol europeo. Aunque es una tendencia al alza, y hay países en los que esta fórmula ya lleva décadas siendo común, lo cierto es que aún existe mucho desconocimiento sobre el papel de la inversión en los terrenos de juego.

¿Qué aporta la inversión al deporte?

Para muchos aficionados, la primera pregunta al respecto será el por qué de la inversión en el deporte. ¿Puede ser positiva? Luis García, experto en este campo y gestor de MAPFRE AM, recuerda que “el deporte es una actividad cada vez más compleja, con estrategias de desarrollo y de marketing, y de la que dependen muchas nóminas”. Han sido frecuentes los casos de clubes deficitarios, que acumulaban deudas año a año o que terminaban siendo mantenidos con presupuesto público, por ejemplo a través de las televisiones. “Hay que ir quizás hacia un modelo más sostenible”, defiende.

Además, la apertura de los clubes a la inversión también va aparejada de una mayor transparencia. También ofrece a los equipos que optan por este modelo una mejor capacidad financiera, y en un entorno tan competitivo y en el que los ingresos pueden variar ampliamente cada año, un aumento de la solvencia y la liquidez pueden suponer la diferencia para muchos clubes, como se ha visto en los momentos en que la pandemia vació los estadios.

¿En manos de quiénes están los equipos?

Los equipos y competiciones deportivas tienen varios modelos de propiedad, que se pueden clasificar en seis:

  • Clubes de socios

Desde clubes desde barrio hasta gigantes como el FC Barcelona o el Real Madrid.

  • Inversores monodeporte

Están en manos de grandes grupos especializados en un único deporte, como el Grupo Pachuca mexicano, que tiene en ese país el Club León y el CF Pachuca, en Argentina el Talleres de Córdoba, en Chile el Everton de Viña del Mar, en Uruguay el Atenas de Uruguay…

  • Conglomerados multideporte

Estos grupos inversores invierten en varias modalidades deportivas, como Fenway Sports, dueño del Liverpool, los Red Sox de la liga estadounidense de béisbol o varios coches inscritos en la NASCAR, entre otros.

  • Fondos de inversión

Estos grupos, inversores en diversos sectores y países, apuestan de manera creciente por el deporte. Entre los casos más conocidos se encuentran CVC, que adquirió el año pasado una participación de la liga española de fútbol, la entrada de Ares en la ampliación de capital del Atlético de Madrid, y varias operaciones que marcan la actualidad, como las negociaciones por la compra del AC Milan.

  • Clubes parcialmente cotizados en bolsa

Hay numerosos ejemplos entre los equipos más populares: Manchester United, Benfica, Juventus, Olympique de Lyon, Borussia Dortmund… En España el único equipo que ha dado este paso es el Intercity, que juega en Primera RFEF (la tercera categoría) y salió a bolsa en 2021.

  • Modelo de propiedad más personalista

En los que el control de la propiedad está en mayor o menor medida en manos de un único inversor.

Aunque cada modelo tiene sus características, para el gestor de MAPFRE AM los modelos de multipropiedad ofrecen “mayores sinergias” y pueden aportar las mayores ventajas de la apertura al capital privado y en cuanto a transparencia. Pero, más allá del tipo de inversor, la clave para el éxito de esta fórmula es que su perfil sea “a largo plazo, con paciencia y con una estrategia para que crezca el club o la competición”.

¿En qué países se invierte más en deporte?

La propiedad privada, y en ocasiones abierta, de los clubes y ligas está extendida desde hace más tiempo en países como Estados Unidos, y cada vez es más común en Europa, el continente rey del fútbol, el sector al que ha llegado el mayor volumen de inversiones, muchas de ellas internacionales. De hecho, aunque entre los casos de grandes compradores quizás los más mediáticos sean los de países del Golfo Pérsico, los países con una mayor inversión en el fútbol europeo son Estados Unidos y China, en ese orden, situándose a continuación naciones como Arabia Saudí, Emiratos o Catar.

La liga de fútbol que destaca por un mayor volumen de inversiones internacionales es la Premier inglesa. Francia e Italia también cuentan entre sus grandes equipos con muchos de ellos cotizados o controlados por inversores institucionales. La liga alemana es un caso especial, con casos como el del Wolfsburgo o el Bayer Leverkusen, en manos del grupo Volkswagen y la farmacéutica Bayer, respectivamente, pero son excepciones para entidades que hayan financiado a los equipos de manera mayoritaria durante al menos 20 años; en general, una norma establece que los socios deben conservar como mínimo el 51% de la propiedad del club.

En el fútbol español, el nivel de inversión va en aumento pero es aún menor, pese a que, en opinión de Luis García, es uno de los más atractivos del mundo. Y no lo es solo por el renombre de sus grandes equipos, también por “lo bien que se ha hecho el control financiero” impulsado por la UEFA en 2011, y ahora el conjunto de clubes presenta un equilibrio en sus cuentas. El hecho de que algún equipo de primer nivel diese el paso de salir parcialmente a bolsa, como sucede en el resto de grandes ligas europeas, podría ser el inicio para una mayor apertura a la inversión, más allá de las grandes operaciones que han protagonizado La Liga y ciertos clubes.

¿Está de moda la inversión en deporte?

Como hemos visto, la inversión en deporte es un sector en auge. Pero además, en el escenario financiero actual son cada vez más importantes las inversiones ESG, es decir, las que se hacen con criterios ambientales, sociales y de buen gobierno. En ese sentido, Luis García ve como una de las mayores oportunidades del deporte sus posibilidades de convertirse en uno de los principales canales de inversión ASG. El deporte “es una historia de mejora continua del gobierno corporativo y con una capacidad de influir en las otras (social y medioambiental) que no tiene ninguna otra industria en el mundo”, sostiene.

MAPFRE AM, la unidad de gestión de activos del Grupo, cuenta entre sus fondos con el Behavioral Fund, gestionado por Luis García, con un 25% de su cartera dedicado al mundo del deporte, y aproximadamente la mitad de esta cifra destinada al fútbol. Los equipos que tienen un mayor peso en el Behavioral Fund, son el Borussia Dortmund, el Olympique de Lyon y el Ajax.