La evolución del negocio de Mapfre en los últimos dos años ha superado las expectativas y ha llevado a elevar los objetivos de la compañía, una buena tendencia que continuará pese a la disrupción económica que ha generado la guerra en Irán, como ha afirmado el director corporativo de Relaciones con Inversores, Mercado de Capitales y M&A de Mapfre, Felipe Navarro.

En la Junta de Accionistas celebrada hace un mes, Mapfre anunció una mejora en las metas que perseguirá para este año, el último del Plan Estratégico 2024-2026, por ejemplo con un ROE por encima del 13% y un ratio combinado en el 93-94%, unos objetivos que se mantienen pese a las tensiones internacionales. “No hemos llegado hasta aquí por temas circunstanciales, sino porque hemos mejorado mucho la forma de actuar de la compañía”, ha ahondado Felipe Navarro.

Las buenas previsiones y el impacto moderado de las turbulencias originadas por la guerra se basan en la sólida posición y la diversificación de Mapfre en el negocio asegurador, con una baja exposición a las áreas de mayor riesgo y una gestión estricta de las inversiones, la eficiencia y la solvencia.

Un éxito acompañado de la revalorización de la acción

En un encuentro con analistas impulsado por Renta 4, el directivo ha expuesto que, a la vista de los resultados, el Plan Estratégico ha sido “tremendamente exitoso”, una buena marcha que ha tenido el reconocimiento del mercado: en 2024, la capitalización de Mapfre era de unos 6.000 millones de euros, una cifra que prácticamente se ha duplicado en la actualidad.

La retribución al accionista también se ha beneficiado de la mejora en la rentabilidad de Mapfre, que ha aumentado el dividendo consecutivamente en los últimos dos años, siempre con un payout superior al 50%.

Además, Felipe Navarro ha puesto en valor la IA como una de las palancas para la transformación de la compañía. La apuesta es centrarla en el servicio al cliente, un campo en el que existen ya 150 casos de uso, que han impactado a más de seis millones de usuarios.