En Europa o América del Norte su peso demográfico es evidente (supone el 26 % y el 23 % de la población total, respectivamente), y en América Latina y el Caribe también está aumentando y ya alcanza el 13 % de media, con países como Uruguay y Barbados que se acercan al 20 %, según el Banco Interamericano de Desarrollo. Unos guarismos que ponen en evidencia que se trata de un fenómeno global.

Este impacto es, igualmente, palpable en España, donde los seniors representan el 34 % de los habitantes, más de 16,7 millones, como destaca el VI Barómetro del Consumidor Sénior, elaborado por Fundación Mapfre y Google. Un dato que supone todo un desafío para la economía a nivel global, la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, el equilibrio del mercado de trabajo y la configuración de la demanda de bienes y servicios. Pero que también abre la puerta a un sinfín de oportunidades de prevención, cuidado y protección, que empresas de todo tipo pueden aprovechar.

Reto demográfico y oportunidad

“La longevidad debe entenderse no solo como un reto demográfico, sino también como una oportunidad económica y social. Los mayores de 55 años representan una generación con capacidad de consumo, ahorro y participación social que seguirá creciendo en los próximos años”, recalcó Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, durante su 3º Congreso Silver Economy.

En este contexto, las empresas han dejado de valorar a los séniors exclusivamente desde un punto de vista de vulnerabilidad (centrando sus propuestas en aspectos como la dependencia o la incapacidad), para plantear también opciones focalizadas en su gran capacidad de atesorar capital y ahorro. Solo en la Unión Europea, el consumo de mayores de 50 años alcanzará 5,7 billones de euros este mismo año, un tercio del PBI europeo, tal y como advierte Intesa Sanpaolo Innovation Center.

Apuesta aseguradora

El sector asegurador ya lleva años atendiendo las necesidades propias de la longevidad, incidiendo en iniciativas de prevención y acompañamiento, y fomentando aspectos como la autonomía. Y donde antes las soluciones estaban mayoritariamente enfocadas con el envejecimiento pasivo, en la actualidad las compañías han evolucionado y personalizado sus productos, atendiendo a variables más amplias, desde la salud preventiva hasta opciones de ocio relacionadas con la vida activa o la gestión patrimonial con nuevos esquemas de financiamiento para una población cada vez más longeva.

Y todo ello desde una perspectiva más innovadora y con ayuda tecnológica. De ahí que su oferta no se limite solamente a los seguros, sino que se ha apostado fuerte por la prestación de servicios mediante plataformas digitales, aplicaciones móviles y dispositivos electrónicos adaptados para facilitar las comunicaciones y, al mismo tiempo, proporcionar soluciones como la telemedicina y programas de atención domiciliaria.

Ahora bien, el sector asegurador no solo tiene ante sí el reto de dar respuesta a un envejecimiento poblacional cada vez mayor, sino también debe prolongar esas soluciones y servicios, ya que los séniors cada vez viven más años y en mejores condiciones, por lo que requerirán desde productos de carácter asistencial a otros relacionados con la planificación financiera, como rentas vitalicias, hipotecas inversas o planes de ahorro a su medida.

Volcados con los séniors

En este sentido, desde hace años Mapfre se ha volcado, en los diferentes mercados en los que está presente con el colectivo silver mediante programas de beneficios y servicios complementarios para clientes mayores, así como una amplia oferta de soluciones que tiene como objetivo dar respuesta a sus necesidades y mejorar su calidad de vida.

Entre sus propuestas aseguradoras destacan seguros de vida riesgo que, además de la cobertura por fallecimiento, incluyen también prestaciones asistenciales para prevenir incluso la soledad, fortalecer la autonomía y garantizar la protección digital.

Asimismo, son significativas las pólizas de accidentes que facilitan prestaciones de ayuda a domicilio o el cuidado de mascotas y plantas, así como las de asistencia en viaje para mayores de 65 años.

La lista también contempla seguros de dependencia, de ahorro, rentas vitalicias y productos de salud específicos para este colectivo que van más allá de la prestación de servicios en este ámbito y abordan una amplia gama de coberturas para diversas necesidades de asistencia personal y apoyo diario.

Igualmente, algunos de sus seguros de hogar incluyen, tras accidentes o inmovilidad, servicios domésticos (como limpieza, planchado, etc.), ayuda con compras o el aseo personal y el acompañamiento en desplazamientos fuera del domicilio, como citas médicas o la compra de medicamentos en farmacia. De la mano de la tecnología y equipos de monitoreo remoto estas pólizas también pueden desempeñar un papel fundamental para la autonomía de nuestros mayores en su propio hogar.

Una apuesta de futuro

El envejecimiento de la población presenta desafíos significativos que requieren respuestas efectivas por parte del sector asegurador. El compromiso de Mapfre con la generación silver continuará en el futuro. Los séniors se están manifestando como un auténtico motor de la sociedad, del consumo y el ahorro, y nuestra compañía quiere estar a su lado.

Para ello, seguiremos innovando en soluciones y servicios que favorezcan el bienestar, la seguridad y la autonomía de este colectivo cada vez más numeroso y longevo. Todo ello con el propósito de facilitarles propuestas de valor, en los ámbitos de la prevención y la protección, para que vivan más y mejor, en su propio entorno.