El origen de esta conmemoración se remonta a 1962, cuando el presidente estadounidense John F. Kennedy reconoció ante el Congreso cuatro derechos fundamentales: seguridad, información, elección y ser escuchados. Desde entonces, la protección de los consumidores ha evolucionado y se ha fortalecido, adaptándose a nuevas necesidades y contextos globales.

En el ámbito asegurador, estos principios adquieren un significado especial. Contratar un seguro es, en el fondo, un acto de confianza. Confías en que, si ocurre un imprevisto —un accidente, un problema de salud, un daño en tu hogar o negocio— habrá respaldo. Por eso, hablar de derechos del consumidor en seguros supone garantizar reglas claras, información comprensible y mecanismos que protejan al asegurado en cada etapa del contrato.

Marco internacional de protección

Aunque la regulación varía según el país, en la mayoría de los sistemas existen normas específicas que supervisan el mercado asegurador y establecen obligaciones concretas para las compañías.

En Europa, la Comisión Europea ha reforzado la supervisión y la transparencia del mercado financiero. En el ámbito asegurador, la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (EIOPA) coordina criterios comunes entre los Estados miembros. Además, la Directiva de Distribución de Seguros (IDD) ha elevado los estándares de información y asesoramiento en la comercialización de pólizas.

En América Latina, los avances también son visibles. En países como México, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) orienta a los usuarios para comparar productos y resolver dudas o presentar reclamaciones.

En Chile, tanto la Ley del Consumidor como la normativa de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) establecen pautas sobre los derechos y responsabilidades de los asegurados, obligando a las compañías a entregar información completa sobre coberturas, exclusiones y condiciones, y ofreciendo herramientas como el portal de consulta de pólizas “Conoce tu Seguro”.

Tus derechos como consumidor de seguros

Más allá de las particularidades de cada país, hay una serie de derechos básicos que todo asegurado debería conocer.

Acompañar más allá de la póliza

Cumplir la normativa es el punto de partida. Pero la verdadera diferencia está en la práctica diaria. En Mapfre apostamos por una relación cercana y transparente con nuestros clientes. Escuchar, explicar con claridad, simplificar procesos y estar disponibles cuando nos necesita son acciones que forman parte de ese compromiso.

Porque detrás de cada póliza hay personas, familias y proyectos. Conocer tus derechos te aporta seguridad, mientras que sentirte acompañado te otorga tranquilidad. Y esa combinación es, en definitiva, la mejor garantía.