La magnitud del problema queda reflejada en unos valores demasiado elevados. El último Global Status Report on Road Safety de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cifra los fallecimientos por siniestros de tráfico en torno a 1,19 millones anuales. Aunque los datos muestran signos de un leve descenso a nivel global, una mala noticia es que las lesiones viales se mantienen entre las principales causas de mortalidad entre jóvenes y niños.
Cifras a nivel europeo y Latinoamérica
En el contexto europeo, las estadísticas revelan un total de 19.940 fallecidos en las carreteras durante 2024. Esto supone cierta mejoría, aunque todavía insuficiente respecto al objetivo de reducir a la mitad muertes y lesiones graves en el horizonte de 2030. En España, la Dirección General de Tráfico presenta en su último informe anual una cifra de 1.785 víctimas mortales, lo que supone una exigua disminución frente a 2023.
En América Latina los accidentes en carretera despuntan con uno de los mayores índices de mortalidad por habitante. De hecho, la Organización Panamericana de la Salud asegura que representan el 12% de las víctimas mortales de siniestros de tráfico en todo el mundo, y diversos organismos de la región están presionando para impulsar un enfoque integral. Lo que se persigue es un diseño urbano más seguro, controles de velocidad o un reforzamiento del modelo de emergencias, entre otros asuntos.
Contribución del seguro
Precisamente, por su propia naturaleza y a nivel internacional, el sector asegurador puede ser una de las palancas para darle la vuelta a la situación. Las compañías de seguros no solamente compensan pérdidas, sino que impulsan medidas que van más allá del pago de indemnizaciones, como veremos a continuación.
- Campañas en educación vial y prevención. El informe de la OMS ya pone de manifiesto que la mayor reducción de incidentes se consigue cuando las medidas de prevención se aplican de manera consistente. La industria del segurolleva a cabo numerosas campañas educativas y divulgativas -muchas veces orientadas a públicos concretos, como niños y jóvenes-, que alertan a la opinión pública sobre los riesgos en las vías y la importancia de prevenir.
- Implantación de medidas de seguridad. El panorama se está transformando gracias a la aceleración de la implantación de tecnologías de seguridad, como los sistemas de ayuda a la conducción o los programas de gestión del tráfico que favorecen a la reducción de los riesgos. No en vano, asociaciones del sector asegurador como Insurance Europe destacan el impacto positivo que tienen estas tecnologías en la mitigación de los siniestros.
- Incentivos para una conducción segura. Desde hace tiempo la inclusión de incentivos financieros o descuentos en las pólizas, que premian la baja siniestralidad o su ausencia, sirven para fomentar comportamientos más responsables en las vías y una conducción más segura.
- Seguros conectados. En un mercado cada vez más competitivo, los seguros conectados emergen como la herramienta para diferenciarse y permiten a las aseguradoras contribuir activamente a salvar vidas. Gracias a los datos telemáticos y la interacción digital, es posible influir en los hábitos de conducción y reducir la frecuencia de accidentes.
- Apoyo a la investigación. Las aseguradoras contribuyen a la seguridad vial apoyando la investigación sobre proyectos e iniciativas innovadoras relacionados con los riesgos de las vías. Igualmente, el sector comparte datos valiosos sobre siniestros y patrones del manejo de vehículos, mejorando programas y políticas públicas en este ámbito.
- Alianzas público-privadas. Tampoco podemos olvidar el papel del seguro y su aportación a la hora de mejorar la regulación de la seguridad vial y la legislación del seguro obligatorio para todos los conductores, en colaboración con los gobiernos nacionales y locales, y otros organismos.
Estas son algunas de las medidas que reflejan el compromiso del seguro a la hora de reducir los accidentes de tráfico y avanzar hacia una movilidad más sostenible.
Unidos contra los accidentes
Desde Fundación Mapfre y su área de Seguridad Vial, Salud y Prevención trabajamos para salvar vidas en las carreteras y por una movilidad segura, a través de iniciativas en España y América Latina, que involucran a todos los agentes sociales. Las principales líneas de actuación son la formación, la educación y la investigación, enfocándonos en colectivos vulnerables como los menores. Creemos que el principal aliado en este reto debe ser la sociedad, porque en nuestro Grupo buscamos fomentar la conciencia sobre el reto común que supone evitar cualquier muerte en nuestras vías.
También el trabajo de CESVIMAP en este campo es más que notable. Cesvimap, que nació como el Centro de Experimentación y Seguridad Vial de Mapfre, ha evolucionado y actúa como laboratorio de innovación, con aportaciones incluyen el estudio de nuevas tecnologías de asistencia (ADAS) y el análisis de la siniestralidad.
No podemos olvidar que los percances en las carreteras son un problema multidimensional que exige una respuesta adecuada por parte de diversos segmentos. Tanto gobiernos como fabricantes, asociaciones, profesionales de la salud, aseguradoras, sociedad, etc. se están uniendo como eslabones de una única cadena que sirve para prevenir, proteger y mitigar las consecuencias de los siniestros. Así, cada vida salvada en la carretera será resultado de las acciones conjuntas de todos los actores participantes en la mejora de la siniestralidad vial.