La asistencia que puede ofrecerte tu seguro es muy variada. Por un lado, se encuentran los servicios propios de reparación o mantenimiento de los elementos de la vivienda. Así, cuando se estropea cualquier electrodoméstico, si está cubierto, podrás recurrir a tu aseguradora para que envíe a un profesional a arreglar la avería.

¿Te imaginas salir de casa y olvidarte las llaves? En este caso, tampoco habría ningún problema, si cuentas con la póliza adecuada, porque podrás disponer inmediatamente de un cerrajero que te ayude a entrar en tu domicilio.

Sin lugar a duda, uno de los servicios más recurridos por los asegurados es el de bricolaje. Montar una estantería, colgar un cuadro, cambiar un grifo que gotea, instalar unas cortinas o unas lámparas… son múltiples las tareas cotidianas en las que el seguro de hogar resulta realmente útil, sobre todo si no eres un ‘manitas’.

Otros servicios complementarios

Junto con estos servicios más habituales, hay seguros que incluyen otras coberturas como tareas de reparación del jardín cuando, por ejemplo, se haya visto dañado por un incendio o un rayo. Precisamente si dispones de espacios verdes en tu vivienda es especialmente valorada la cobertura que tienen algunas pólizas de control de plagas que pueden aparecer por las condiciones ambientales o la acumulación de residuos en el entorno. Ante ellas, se ofrece un servicio de desratización, desinsectación y desinfección.

Y hay pólizas que incluso disponen de asistencia sanitaria, en caso de que tú o tu familia la necesitéis tras haber sufrido un robo con violencia en casa o, simplemente, solicitar una ambulancia de emergencia o un médico si alguien se pone enfermo o se ha accidentado.

Soluciones de carácter tecnológico

Es un hecho que los servicios que ofertan los multirriesgos de hogar están cada vez más adaptados a nuestra realidad y, en un mundo hiperconectado, no podían faltar soluciones de carácter tecnológico.

Las aseguradoras suelen incluir asistencia informática en caso de que quieras configurar una nueva tablet, actualizar la seguridad de tus cuentas de correo electrónico o instalar y mantener la oficina en casa (cada vez más habitual y de utilidad creciente, toda vez que se prevé que haya 92 millones de puestos de trabajo remotos en 2030).

Además, una de las mayores preocupaciones entre los ciudadanos son los ciberataques, ya no solo en los ordenadores y los móviles, sino en otros dispositivos y aparatos eléctricos interconectados. Porque no solo las empresas están expuestas a estas amenazas. De hecho, las redes residenciales se han convertido en los elementos centrales de las operaciones globales de ciberdelincuencia, con una media de 29 ataques diarios por hogar inteligente.

Por eso, también los servicios de asistencia informática en el hogar ayudan a detectar vulnerabilidades por donde se puedan colar los delincuentes cibernéticos. En este sentido, es común dar soporte para instalar programas antivirus y sistemas que protejan ante el robo de datos, así como asistencia en las cada vez más habituales compras online, minimizando el riesgo asociado a efectuar transacciones comerciales.

Protección legal, también a nivel particular

Otras prestaciones de gran utilidad son las de asistencia y defensa jurídica, que proporcionan protección legal en caso de conflictos relacionados con tu residencia, por asuntos como desacuerdos con los vecinos o reclamaciones por daños. O los tan habituales problemas con la comunidad, por demandas originadas por reformas o ruidos excesivos, por ejemplo.

Este servicio suele cubrir desde la asistencia telefónica especializada sobre acciones legales a los propios procedimientos judiciales, como la representación en litigios. Además del pago de los peritos necesarios en los procesos abiertos.

Pero el ámbito residencial no es el único donde actúa esta asistencia. En algunos casos, también te protege para temas de índole jurídico, pero de carácter particular y laboral, asistiendo a los trabajadores frente a conflictos con su empresa, como pueden ser las sanciones disciplinarias o un despido improcedente.

Qué te ofrecen nuestros seguros de hogar

En Mapfre contamos con una amplia gama de seguros de hogar, que se adaptan a tu vivienda y a tus necesidades, con múltiples servicios de gran utilidad. Además de los ya descritos, hay otras garantías como cubrir los gastos de un hotel por inhabilitación del inmueble en el que vives, la interrupción de un viaje si se te inunda la vivienda o la estancia de tu mascota en una residencia canina o felina en caso de que te hospitalicen.

Además, prestamos especial atención a la urgencia que requieren ciertas situaciones, como la rotura de una tubería o la pérdida de suministro eléctrico. De este modo, disponemos de servicios de atención al cliente 24 horas para enviar al profesional correspondiente a la máxima brevedad.

Todo ello pensado para garantizarte a ti y a tu familia la máxima seguridad en tu hogar, aunando la protección de tu vivienda con la gran utilidad de tener a tu disposición un extenso número de servicios diseñados específicamente para que disfrutes de una vida más cómoda y tranquila.