Hay muchos aspectos para tener en cuenta cuando buscamos la protección más adecuada y lo cierto es que alguno se nos puede Hay muchos aspectos para tener en cuenta cuando buscamos la protección más adecuada y lo cierto es que alguno se nos puede escapar. Pero la mayoría de errores que se suelen cometer son evitables.
- No elijas tu seguro únicamente por el precio
Nadie quiere pagar de más, por lo que es habitual comparar seguros poniendo el foco en la prima. Pero debes saber que dos pólizas con precios similares pueden ofrecer coberturas muy distintas. Así que no te guíes solo por el importe. Hay aspectos que pueden marcar la diferencia cuando ocurre un siniestro, como los límites de la indemnización, la asistencia, los servicios incluidos, las franquicias o las exclusiones. No es que la prima no sea importante, es que no debe ser determinante.
- Ocultar o falsear información puede salir caro
Omitir datos cuando contratas una póliza de salud -como las enfermedades preexistentes-, o de coche -no declarar que tu hijo conducirá el vehículo-, son errores críticos. Las compañías calculan el riesgo en función de la información que proporcionas. Si se descubre que la has falseado, la aseguradora tendrá el derecho legal de rescindir el contrato de inmediato y rechazar el pago de cualquier indemnización.
- Asegura tus bienes por su valor
En tus seguros de hogar y de empresas, no caigas en el infraseguro, es decir, no declares que tus bienes valen menos de su valor real. Si hay un siniestro, la compañía aplicará la regla proporcional y te pagará solo un porcentaje del daño sufrido. Tampoco incurras en el sobreseguro, es decir, atribuir a tus bienes un valor superior. En caso de pérdida total, el seguro solo te pagará el valor real del objeto, no la cifra inflada.
- Lee detenidamente exclusiones y límites
Es muy relevante conocer qué cubre el seguro, como también lo es saber qué situaciones quedan fuera y cuáles tienen límites temporales o económicos. Muchas reclamaciones surgen porque el asegurado cree que un riesgo está cubierto cuando no es así. Entre los equívocos más habituales, se encuentran determinados fenómenos meteorológicos, actividades profesionales realizadas desde el domicilio, objetos de especial valor o daños por falta de mantenimiento. Ejemplos como estos pueden no estar protegidos o precisar de coberturas específicas.
- Descubre cómo funciona la franquicia
Hoy en día muchos seguros se contratan con franquicia, un concepto que sigue generando dudas. En estos casos el asegurado acepta abonar una cantidad fija de los gastos de cada siniestro y la compañía asume el resto. Un error puede ser contratar una franquicia demasiado alta y no poder contar con la liquidez necesaria para afrontar el pago en caso de accidente. Todavía más claro: si contratas una franquicia de 400 euros en tu coche y sufres un golpe cuyo arreglo cuesta 600, pregúntate qué te supondría desembolsar esos 400 euros.
- Actualiza la póliza en cualquier momento
Tras contratar una póliza, la situación puede cambiar en cualquier momento: una reforma importante, la instalación de sistemas domóticos o placas solares, un cambio en el uso de tu vivienda o de tu negocio… Una equivocación común es dar por hecho que no tenemos que notificarlo a la aseguradora. También puede suceder el caso contrario, que el riesgo disminuya. De ser así, es conveniente comunicarlo porque podría suponer una reducción de la prima.
En los seguros de vida es frecuente olvidar a los beneficiarios y aspectos como matrimonios, divorcios, nacimientos o fallecimientos hacen aconsejable modificar esta información para evitar conflictos si llega el momento de percibir la prestación.
- Daños extraordinarios fuera de cobertura
A veces pensamos que un seguro lo cubre todo, hasta lo más aleatorio. Pero la realidad es que no siempre es así. Determinados riesgos extraordinarios, como terremotos, inundaciones o erupciones volcánicas son indemnizados en algunos países por instituciones específicas, como el Consorcio de Compensación de Seguros en España, el CatNat en Francia y el NFIP en Estados Unidos (solo para riesgo de inundación). No caigas en el error.
Hacia una contratación transparente: un reto compartido
Estos fallos no son exclusivos en un mercado determinado. Organizaciones como Insurance Europe, Global Federation of Insurance Associations (GFIA) y la Federación Interamericana de Empresas de Seguros (FIDES) coinciden en señalar que muchos asegurados son desconocedores de ciertos aspectos de las pólizas que contratan, sobre todo en lo que respecta a coberturas, exclusiones o actualizaciones del riesgo y pueden caer en errores. Para minimizarlos, la OCDE destaca que una mayor cultura aseguradora y financiera favorece la toma de decisiones informadas, lo que reduce la posibilidad de conflictos posteriores.
Como cualquier documento que se firma, hay que resolver las dudas antes de hacerlo. Desde Mapfre, contamos con una red de profesionales que te pueden asesorar con cualquier duda a la hora de contratar la póliza y así para evitar equivocaciones. Así podrás aprovechar el valor de una buena protección cuando la necesites.




