El Servicio de Estudios Económicos de Mapfre Economics, ha analizado en su informe El mercado español de seguros en 2025 la evolución del sector, que el año pasado volvió a registrar un sólido crecimiento, con un 13,8% más en el volumen de primas total, que fue de 85.903 millones de euros, gracias especialmente al avance de los seguros de Vida (tienes más información en este artículo).

Además, el informe desglosa el gasto por habitante de los españoles en seguros. Es lo que Mapfre Economics denomina densidad de los seguros, es decir, el volumen de primas dividido entre la población, una cifra que en el conjunto de España asciende a 1.732,9 euros de media.

Pero el dinero que se destina a los seguros presenta diferencias relevantes entre comunidades autónomas. La Comunidad de Madrid se sitúa como la región con mayor gasto por habitante, con 2.214 euros anuales, seguida de Cataluña, con 1.680 euros, consolidándose ambas como los mercados con mayor desarrollo del seguro en España. En el extremo opuesto, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla (822 euros por habitante), Murcia (1.010 €) y Canarias (1.024€) registran los niveles más bajos.

El crecimiento de la actividad aseguradora ha permitido el avance de otros indicadores básicos del sector, además de la densidad. La penetración del seguro, es decir, la relación entre las primas y el PIB, que muestra el peso relativo del negocio asegurador en una economía, fue del 5,1%.

La profundización del sector asegurador, medida como la proporción de las primas de seguros de Vida sobre el total, y que es un indicador de la madurez de un mercado, se situó en el 41,82%. Esta métrica evidencia un “desarrollo insuficiente” de los seguros de Vida en España, según Mapfre Economics, y está por debajo del nivel que registran otras grandes economías europeas.

Por último, la Brecha de Protección del Seguro, un indicador que mide la diferencia entre el nivel de seguros idóneo para el desarrollo económico y social, y el realmente existente, aumentó hasta los 45.900 millones de euros, debido sobre todo a ese relativo bajo desarrollo del segmento de Vida. De acuerdo a esta estimación, mientras que el volumen de aseguramiento actual es de 85.900 millones de euros, el nivel óptimo se situaría en los 131.800 millones.