La capacidad para atraer y fidelizar profesionales especializados se ha convertido en un factor estratégico para avanzar en transformación digital.

La transformación tecnológica ha cambiado las necesidades de talento de las empresas. Sectores como el asegurador demandan cada vez más perfiles especializados en ciencia de datos, inteligencia artificial, cloud, automatización o ciberseguridad para impulsar nuevos modelos operativos y responder a clientes con expectativas digitales más elevadas.

La presión sobre este mercado laboral es de alcance global y afecta a compañías de múltiples sectores. El informe Desajuste de Talento 2026 de ManpowerGroup refleja que el 78% de las empresas españolas tiene dificultades para cubrir posiciones, una cifra que aumenta respecto al año anterior. A escala internacional, el problema mantiene una dimensión estructural: el 72% de las compañías de todo el mundo reconoce dificultades para encontrar el talento que necesita.

Este contexto impacta especialmente sobre los perfiles STEM, cuya demanda crece al mismo ritmo que avanzan la digitalización y la IA. Las empresas buscan profesionales capaces de combinar especialización tecnológica, visión de negocio y capacidad de adaptación.

Según explica María Narváez, directora corporativa de Talento de Mapfre, hoy destacan perfiles vinculados a ciencia de datos, inteligencia artificial, ciberseguridad, cloud y arquitectura tecnológica, aunque también aumenta la necesidad de especialistas capaces de transformar procesos y aportar valor desde distintas áreas de negocio.

Por qué crece la competencia por el talento STEM en el sector asegurador

Para las empresas, el verdadero reto va más allá de cubrir vacantes: se trata de crear entornos donde las personas puedan crecer y transformar el sector asegurador. La velocidad a la que evolucionan las capacidades tecnológicas y la creciente competencia internacional han convertido la captación de talento en un proceso cada vez más complejo.

“Competimos en un entorno global donde las fronteras han desaparecido y donde estos profesionales tienen múltiples opciones, muchas veces en compañías cuyo posicionamiento es puramente tecnológico”, señala María Narváez. El auge de la IA generativa, la automatización y la ciberseguridad ha intensificado todavía más esa presión.

El informe de ManpowerGroup sitúa además las competencias en inteligencia artificial entre las habilidades técnicas más difíciles de encontrar. El estudio identifica este cambio como un punto de inflexión para el mercado laboral, donde las capacidades tecnológicas ya no funcionan solo como un elemento diferencial, sino como una condición cada vez más necesaria para participar en la economía digital.

A esta competencia entre compañías se suma un cambio en las prioridades de los propios profesionales STEM. Las nuevas generaciones valoran especialmente el aprendizaje, la flexibilidad, la autonomía y la posibilidad de participar en proyectos con impacto real.

Qué buscan los perfiles STEM más allá del salario

La capacidad de una empresa para atraer talento tecnológico depende cada vez más de su propuesta de valor global. El salario continúa siendo importante, pero ya no resulta suficiente para fidelizar perfiles altamente demandados.

“Estos perfiles no buscan solo un puesto, buscan un proyecto con impacto, aprendizaje continuo y sentido”, afirma María Narváez.

En este contexto, las aseguradoras pueden ofrecer elementos diferenciales frente a compañías cuyo núcleo es exclusivamente tecnológico. Entre ellos destaca la posibilidad de trabajar en retos complejos con impacto directo en millones de clientes y en distintos mercados internacionales.

Tecnología aplicada a retos reales

La diversidad de aplicaciones prácticas también se ha convertido en un atractivo relevante para este talento. El sector asegurador aplica tecnologías avanzadas en ámbitos como evaluación de riesgos, automatización de procesos, personalización de productos o mejora de la experiencia del cliente. También en el propio ámbito de los recursos humanos, donde se está haciendo un gran hincapié por adaptar metodologías, emplear análisis de datos para desarrollar programas de formación ad hoc o desarrollar iniciativas de upskilling y reskilling.

En el caso de Mapfre, esta transformación se refleja en proyectos como el de Transformación de Capacidades, donde se identifican a nivel global las necesidades de estos perfiles para llevar a cabo los planes de transformación en cada país y unidad de negocio, y se define una estrategia para captarlos, desarrollarlos y fidelizarlos adaptando para lograrlo nuestra propuesta de valor.

Según explica María Narváez, el talento STEM valora trabajar en organizaciones donde la tecnología tenga un impacto tangible sobre las personas y existan oportunidades reales de crecimiento.

Cómo fidelizar el talento STEM en el sector asegurador

Atraer talento es solo el primer paso; el verdadero valor está en acompañarlo, evolucionar juntos y ofrecer experiencias que marquen la diferencia. En este contexto, la fidelización del talento STEM se ha convertido en otra prioridad estratégica para las organizaciones. La elevada movilidad de estos profesionales obliga a construir entornos capaces de ofrecer evolución profesional y participación en proyectos relevantes.

Según la directora corporativa de Talento de Mapfre, los perfiles STEM valoran especialmente tres elementos: desarrollo, autonomía y propósito. Esto implica ofrecer oportunidades para participar en proyectos complejos y facilitar la movilidad interna.

“El talento técnico tiene un papel protagonista en la toma de decisiones”, explica María Narváez, que también destaca la importancia del liderazgo para acompañar el crecimiento profesional y adaptar la experiencia a las necesidades de cada persona.

Esta tendencia también se refleja en estudios como el Mapa del Empleo Tecnológico de Cotec, que apunta al aumento sostenido de la demanda de perfiles digitales y a la creciente relevancia estratégica de las capacidades STEM en múltiples sectores económicos.

Para el sector asegurador, el desafío ya no consiste únicamente en incorporar tecnología. En un entorno donde la innovación avanza a gran velocidad y la competencia por el talento es global, la capacidad para atraer y fidelizar el talento STEM marcará cada vez más la diferencia entre las organizaciones capaces de acelerar su transformación digital y aquellas que afrontarán mayores dificultades para adaptarse.