Varios factores parecen cristalizar las señales avistadas desde inicios del año que anunciaban el cambio de ciclo en la economía global liderado por la economía de los Estados Unidos. A partir de 2019 el crecimiento global aún estará liderado por Estados Unidos pero su dinámica será menor, dando lugar a un escenario central de ajuste suave en el que el PIB global se ubicará en torno al potencial. A este crecimiento contribuirán de manera similar países desarrollados y emergentes (aunque en menor medida que antes), y se dará en el marco de una pérdida de coordinación de la política monetaria a nivel global. Nuestro escenario central tiene fuertes riesgos a la baja originados principalmente en EEUU y China.