
Información económica y financiera - enero 1, 2020

El 2020 se prevé que sea un año en el que el crecimiento económico global se estabilizará en niveles bajos, similares al 2019, para dar paso a una convergencia hacia tasas similares a las registradas del último lustro, cercanas al potencial global. La aportación diferencial la harán los países emergentes gracias a condiciones financieras más benignas y a la mejora de los términos de intercambio de las materias primas agrícolas fundamentalmente. Los mercados desarrollados evitarán mayor desaceleración gracias a una reactivación de la política monetaria muy laxa, aunque el debate sobre su conveniencia a estas alturas del ciclo está abierto. El crecimiento será tenue y sobre todo frágil, dados los riesgos conocidos y desconocidos que se ciernen sobre el panorama global, en especial los derivados de los desequilibrios financieros y del reciente desarrollo de la geopolítica global.