Según un reciente informe de la Asociación de Ginebra, ‘El seguro como elemento central de la inclusión financiera en las economías emergentes’, en el que han participado Mapfre y Mapfre Economics, la vulnerabilidad financiera es una realidad cotidiana para millones de personas, especialmente en las economías emergentes, de acuerdo con los datos extraídos de las encuestas realizadas en siete de estos mercados: Brasil, China, India, México, Marruecos, Sudáfrica y Turquía.
El estudio también confirma la aportación de la inclusión financiera y del sector asegurador al desarrollo, en particular donde las grandes brechas de protección dejan a las personas en una alta situación de riesgo frente a las crisis económicas.
El valor del seguro
A diferencia del ahorro, limitado por las necesidades de liquidez, o del crédito, que puede profundizar el endeudamiento, el seguro, en cambio, desempeña un rol singular al transferir las amenazas lejos de los hogares y fortalecer las capacidades de adaptación y resistencia colectivas.
Esto todavía es más evidente en los mercados emergentes, donde la actividad aseguradora “proporciona una cobertura esencial de riesgos a poblaciones que a menudo están excluidas o desatendidas por el sistema financiero formal, ofreciendo protección lo que refuerza la resiliencia, apoya la equidad y fomenta la cohesión social”, revela Antonio Huertas, CEO del Grupo Mapfre.
Además -prosigue-, “permite a individuos y familias gestionar el riesgo de forma más eficiente y asequible. Por ejemplo, acumular 1.000 USD para una emergencia puede requerir un tiempo y esfuerzos considerables, mientras que una póliza complementa las estrategias de ahorro y gestión de inversiones a un coste significativamente menor”.
Por un sector asegurador más fuerte
En este contexto, las regiones emergentes necesitan urgentemente una actividad aseguradora más fuerte para apoyar el desarrollo económico y social. Es el caso de América Latina, donde las primas de seguros representan solo el 2,8% del total mundial, a pesar de que la región supone más del 7% del PIB global.
Cerrar esta brecha, estimada en más de 300.000 millones de dólares, “aumentaría el ingreso per cápita, mejoraría las tasas de ahorro y beneficiaría a los grupos de ingresos bajos y medios”, afirma Antonio Huertas, para quien “abordar esta carencia requiere una acción pública y privada coordinadas. Mejorar los seguros y la educación financiera son esenciales, al igual que la necesidad de productos más flexibles y personalizados que se adapten a las condiciones económicas reales de las personas. La tecnología ofrece herramientas vitales para ampliar la cobertura, especialmente a través de teléfonos móviles, que son más comunes que los ordenadores o las cuentas bancarias”.
En definitiva, a su juicio, “el seguro puede impulsar el desarrollo socioeconómico, reducir la vulnerabilidad y garantizar una prosperidad más amplia e inclusiva”.
Datos de la encuesta
En líneas generales, los costes médicos son los que más preocupan en los hogares de los mercados analizados, lo que refleja lagunas en la cobertura sanitaria pública y elevadas cargas para los bolsillos de los particulares.
En estos países al menos el 70% de los encuestados considera útil el seguro y la mayoría valora su función en la protección de activos y la mitigación de riesgos.
Entre aquellos que no poseen su cobertura, el acceso a estos productos -que ha mejorado mediante los nuevos ecosistemas digitales- no parece ser el desafío principal sino la asequibilidad del producto, sobre todo en seguros de salud, mientras que la carencia de conocimientos suficientes constituye una de las barreras más significativas para el avance de los seguros de vida ahorro, entre otros.
Palancas para el progreso
El seguro es indispensable para la inclusión financiera en economías emergentes, pero sigue estando menos desarrollado en comparación con otros servicios financieros. El informe identifica tres palancas clave para su promoción y la cooperación entre aseguradoras, responsables políticos y reguladores.
Por un lado, insta a las compañías de seguros a diseñar productos más sencillos, comprensibles y eficientes, y a aprovechar las tecnologías digitales para reducir costes. La innovación comercial se está acelerando, especialmente a través de las soluciones paramétricas, seguros embebidos y los habilitados para dispositivos móviles.
Por otro, es necesario que los responsables políticos integren el seguro en las estrategias nacionales de inclusión financiera. China e India, por ejemplo, posicionan la actividad aseguradora como un pilar dentro de su política y su integración amplía su desarrollo. Finalmente, el seguro inclusivo puede prosperar cuando se implementen marcos regulatorios que equilibren el crecimiento del mercado con la protección del consumidor y refuercen la confianza.
Nuevos pasos en inclusión financiera
Dentro de nuestro Grupo apostamos por la inclusión financiera. En su informe ‘Tendencias y elementos para el desarrollo de los mercados aseguradores’, Mapfre Economics ya destacó este factor como una de las principales líneas en las que se debe incidir para lograr incrementar la presencia del seguro, reconociendo su capacidad para elevar los niveles de bienestar de la sociedad.
Mapfre también lanzó en diciembre una nueva gama de microseguros para proteger a los pequeños emprendedores de Latinoamérica: ‘A tu lado Mapfre’, que forma parte de nuestro compromiso con la inclusión financiera y la cultura aseguradora. El proyecto que funciona desde hace tiempo en Brasil, bajo el nombre de ‘Mapfre Na Favela’, ha dado sus primeros pasos en Colombia y a lo largo de este año, lo hará en Perú.