¿Sabías que los tratamientos estéticos, los problemas de salud relacionados con la práctica de actividades de riesgo, los accidentes de tráfico, etc. no están incluidos en estas pólizas? En algunos casos te sonarán, como las enfermedades preexistentes, pero estos casos también quedan fuera de tu cobertura.
Los seguros de salud ofrecen cobertura médica integral y el acceso a multitud de servicios preventivos. En un ejercicio de transparencia, nos vamos a centrar en los riesgos más comunes excluidos en estos contratos. La percepción global sobre la relevancia de los asuntos relacionados con nuestra salud, en estos momentos, cobra más relevancia que nunca. Muchas familias optan por contratar seguros para cuidar lo que más importa por sus múltiples ventajas: acceso a un amplio cuadro médico, menor tiempo de espera para pruebas y consultas, y comodidades adicionales en caso de hospitalización, entre otras. Las prestaciones son cada vez más amplias. Ahora, vamos a compartir contigo algunos de los riesgos que generalmente quedan fuera de los contratos de estos seguros, porque tan importante como conocer las coberturas de tu seguro de salud, o incluso más, es saber lo que no queda protegido. Además, hay ciertas situaciones en las que existen limitaciones de uso o no son efectivas durante un plazo de tiempo determinado.
Lo que tienes que tener en cuenta: exclusiones, limitaciones y carencia
Por dejarlo más claro, las exclusiones son enfermedades, diagnósticos, tratamientos o estados físicos no cubiertos por tu póliza. Se trata de una característica común en todos los seguros médicos privados. Tu aseguradora, por tanto, no brindará protección en estos casos. Un paso más es saber que también pueden contemplar limitaciones en determinados servicios. Por ejemplo, en el caso de podología o psicología, la mayoría de estos seguros incluyen un tope máximo de sesiones al año. Tampoco debemos confundir exclusiones con carencia, es decir, el periodo de tiempo que debe transcurrir desde la firma del contrato hasta que puedes acceder a ciertas prestaciones de la póliza. El ejemplo más claro es el de partos. La mayoría de las aseguradoras contemplan un periodo de carencia de entre seis y diez meses.
Los casos más comunes
Aunque hay grandes similitudes, cada aseguradora decide qué limitaciones, carencias y exclusiones incluir en sus productos, que pueden variar entre sus propias pólizas. De cualquier forma, deben quedar claramente identificadas en el contrato y ser comunicadas al cliente de manera clara y comprensible antes de firmar la póliza. Destacamos, a continuación, las exclusiones más comunes en seguros de salud:
- 1. Enfermedades preexistentes. En general, estas pólizas excluyen las preexistencias, es decir, las enfermedades o problemas de salud que el asegurado ya tenía antes de contratar el seguro. Es fundamental ser completamente transparente al rellenar el cuestionario de salud previo porque, si ocultamos información médica, la póliza puede ser anulada.
- 2. Tratamientos estéticos. Tampoco suelen cubrir tratamientos estéticos o cirugías plásticas que no sean médicamente necesarias. Por ejemplo, si quieres mejorar la apariencia de tu nariz (rinoplastia), la operación no estará cubierta a menos que sea para reparar un problema de respiración. Asimismo, no suelen incluir la cirugía refractiva para corregir problemas visuales como miopía, hipermetropía o astigmatismo, aunque sí pueden ofrecer descuentos en clínicas asociadas.
- 3. Actividades de riesgo. Si practicas deportes extremos o peligrosos, lo normal es que tu seguro no se haga cargo de los gastos médicos de accidentes o enfermedades relacionados con estas actividades. Es el caso de que sufras una lesión mientras practicas paracaidismo. Por otro lado, también suelen quedar fuera de cobertura los conflictos bélicos y actos terroristas.
- 4. Accidentes laborales o de tráfico. Igualmente, no están incluidas aquellas enfermedades y lesiones que sean consecuencia de accidentes laborales o de tráfico, cubiertas por otros seguros.
- 5. Tratamientos experimentales o alternativos. Los tratamientos con ciertas terapias alternativas o experimentales son otras de las exclusiones frecuentes y, por tanto, tu seguro de salud no cubrirá esos gastos. Sí es posible que te permitan acceder a ellos con precios especiales por ser cliente.
- 6. Trasplantes. Algunos tipos de trasplantes pueden quedar excluidos, mientras que otros, como los de médula ósea y córnea, podrían estar incorporados. Fíjate bien en el contrato.
- 7. Medicamentos. Estas pólizas se hacen cargo de aquellos medicamentos que deben administrarse en sus clínicas u hospitales. Las recetas de medicinas siempre corren a cargo del asegurado.
¿Cómo elegir el seguro de salud?
Cada compañía aseguradora decide qué excluyen los seguros de salud que ofrecen a sus clientes. Eso sí, en todos los casos estas situaciones han de quedar especificadas claramente en el condicionado de la póliza. Si has decidido contratar un seguro de este tipo, piensa primero lo que realmente necesitas: solo consultas médicas, también hospitalización, tratamientos específicos, etc. Tener claras tus prioridades te ayudará a filtrar las opciones. Fíjate en las coberturas y, como hemos visto, en las exclusiones, limitaciones y carencias, para evitar sorpresas desagradables. Si tienes dudas o necesitas más información, acude a nuestros expertos. En Mapfre contamos con una oferta global para que puedas elegir el mejor seguro de salud para ti y tu familia.