- ClosinGap lleva ocho años poniendo cifras a las brechas de género y a su impacto.
- Como empresa fundadora de ClosinGap, Mapfre ha acompañado desde el inicio el trabajo de la asociación para trasladar datos y soluciones al debate económico.
La igualdad no es solo una cuestión de justicia social, también es una palanca de competitividad, productividad y crecimiento. Esta fue la idea central del VIII ClosinGap Economic Equality Summit, que reunió a representantes de empresas, instituciones y sociedad civil para analizar qué ganamos todos cuando mujeres y hombres pueden aportar plenamente su talento en igualdad de condiciones.

Los análisis de ClosinGap estiman que la desigualdad tiene para España un coste equivalente a 17 puntos del PIB. En esta VIII edición, la asociación propuso cambiar el enfoque: además de cuantificar lo que se pierde, es necesario identificar el valor económico y social que puede liberarse al cerrar esas brechas.
Ese valor es el “dividendo de la igualdad”: el crecimiento que se activa cuando se amplía la base de talento, se eliminan barreras y más personas participan en la innovación, la inversión, el liderazgo y la toma de decisiones. Hablar de dividendo implica entender la igualdad como “una inversión con retorno”, se trata de garantizar que el mérito se reconoce sin sesgos y que todas las personas encuentran las mismas oportunidades para desarrollar su potencial.

La brecha comienza antes de llegar al mercado laboral, aunque las mujeres son mayoría en la universidad. Ampliar las vocaciones es el primer paso para revocar esta situación. Las empresas también deben revisar sus procesos de selección, facilitar el desarrollo profesional y crear entornos inclusivos en los que las carreras de las mujeres no sean más cortas. Conciliación, flexibilidad y corresponsabilidad son condiciones necesarias para que el talento llegue a las áreas técnicas, de operación y de decisión.
Más presencia en los espacios donde se decide y se financia el crecimiento
España ha avanzado en la presencia femenina en los consejos de administración. En las empresas del IBEX, las consejeras ya superan el 40%. El reto aparece al observar los puestos ejecutivos y la alta dirección. Esta brecha importa porque es en esos niveles donde se toman muchas de las decisiones estratégicas de negocio y donde se construye la cantera que alimentará los futuros Consejos. La igualdad, por tanto, debe recorrer toda la organización y no limitarse a una capa concreta.
Cuidados, longevidad y trabajo no remunerado
Por cada 100 horas dedicadas al mercado laboral en España se realizan otras 130 horas de trabajo gratuito fuera de él. En los cuidados de larga duración, más del 80% de ese tiempo recae en las mujeres. La autonomía económica no puede analizarse sin tener en cuenta el reparto de los cuidados. Esta distribución condiciona sus carreras, ingresos, capacidad de ahorro y pensiones. Convertir los cuidados en empleo accesible, asequible y bien remunerado es, además de una necesidad social, una oportunidad económica.
Antonio Huertas, presidente de Mapfre, y Soledad Núñez, subgobernadora del Banco de España, conversaron acerca de cómo transformar el progreso laboral en autonomía económica duradera. Huertas recordó que las diferencias acumuladas durante la vida profesional se proyectan sobre el futuro. Las mujeres trabajan de media menos años en empleos remunerados, perciben menores ingresos y cuentan con menos capacidad de ahorro, aunque viven más tiempo. La brecha en pensiones y ahorro público y privado supera los 28.000 millones de euros, casi el 2% del PIB, y afecta a más de medio millón de empleos.
En este contexto, defendió la necesidad de impulsar la educación financiera desde edades tempranas y de fomentar sistemas de ahorro que permitan afrontar con mayor seguridad las distintas etapas de la vida.
Durante su intervención, el presidente de Mapfre también explicó que la igualdad debe ser consecuencia de procesos internos en los que predomine la meritocracia y no existan barreras ni techos de cristal. Actualmente, el 55% de la plantilla de Mapfre son mujeres, al igual que el 50% de las nuevas incorporaciones. Ellas representan cerca del 43% de los puestos de responsabilidad y el 38% de las posiciones directivas.
Tras la próxima Junta General de Mapfre, la presencia femenina en el Consejo de Administración alcanzará el 53%
El Summit finalizó reforzando la idea de que activar el dividendo de la igualdad implica actuar en toda la cadena: despertar vocaciones, formar, contratar sin sesgos, acompañar las carreras profesionales, compartir los cuidados, facilitar el acceso al capital, reforzar la educación financiera y fomentar la colaboración entre empresas, instituciones y ciudadanía.




