Mapfre Economics, el Servicio de Estudios de Mapfre, espera un crecimiento de la economía mundial del 3% este año y un 3,1% el que viene, con una inflación del 3,8% y el 3,1%, respectivamente, según su informe “Panorama económico y sectorial 2026: perspectivas hacia el segundo semestre”.
Durante la primera mitad de 2026, la economía global ha mantenido una trayectoria de crecimiento moderado con una desaceleración volátil de la inflación, aunque en un entorno caracterizado por una mayor densidad de riesgos e incertidumbre, donde la estabilidad macroeconómica parece sustentarse más en una gestión efectiva de los riesgos existentes, que en un equilibrio económico plenamente consolidado.
Estados Unidos registrará previsiblemente un crecimiento este año del 2,1% y del 2% el que viene. El principal foco de vulnerabilidad es la trayectoria fiscal. El déficit público se mantiene en niveles muy elevados (en torno al 7–7,5 % del PIB para los próximos años), y la deuda pública ya supera el 120 % del PIB, con proyecciones que apuntan a niveles cercanos al 140 % hacia 2030. Esta dinámica refleja una senda insostenible a medio plazo, que podría aumentar los costes de financiación, generar volatilidad en los mercados de deuda y reducir el margen de respuesta ante futuros shocks.
La Eurozona registrará un crecimiento del 1% en 2026 y del 1,2% en 2027. La mejora del PIB comunitario es débil, pero positiva, impulsada principalmente por la demanda interna y un mercado laboral todavía resistente. Respecto a América Latina, la región registrará un crecimiento en su conjunto del 1,9% y el 2,1%, respectivamente, mientras que, en el caso de Asia Pacífico, este será del 4,6% en 2026 y del 4,5% en 2027. China crecerá este año por debajo del 5%, cerrando el año con una mejora del PIB del 4,5%.

Impacto en el sector asegurador
El sector asegurador encara el horizonte 2026-2027 desde una posición relativamente favorable, beneficiándose de un crecimiento económico global que continúa mostrando resiliencia y de unas condiciones financieras que siguen respaldando la generación de ingresos recurrentes. Sin embargo, la consolidación de un entorno caracterizado por mayores niveles de incertidumbre geopolítica, una inflación más errática y unos tipos de interés elevados durante más tiempo incrementará la dispersión de resultados entre mercados, productos y entidades.
La capacidad para gestionar de forma integrada los riesgos técnicos, financieros y operativos se convierte en uno de los principales factores diferenciales para preservar la rentabilidad y el crecimiento de la industria aseguradora.
Así, las primas del segmento No Vida registrarían un crecimiento del 5,7% este año y del 6% el que viene, en tanto que las Vida lo harán el 5,9% en 2026 y el 6,8% en 2027.



