Esta mejora de la calificación se traduce en dos acciones por parte de S&P. Por un lado, el rating de Mapfre SA, la compañía holding, se sitúa en ‘A’, cuando antes estaba en ‘A-’.
S&P también ha elevado la calificación de Mapfre Re. La compañía de reaseguros, que tenía un rating de ‘A+’, luce ahora una nota de ‘AA-’. En ambos casos, la proyección es “estable”, según la agencia, que trata de reflejar su expectativa de que Mapfre alcanzará “resultados robustos y estables” al tiempo que luce un ratio combinado y unos niveles de rentabilidad similares a otros grandes grupos aseguradores con ratings comparables.
Además, la agencia ha reevaluado positivamente el perfil de riesgo del grupo, que hasta ayer consideraba “fuerte” y ahora ha pasado a situarlo como “muy fuerte”.
Estas subidas de la calificación responden a una mejora continuada por parte de Mapfre en sus resultados durante los últimos años. “La dirección ha demostrado una sólida disciplina”, subraya S&P Global Ratings.
La agencia considera que la compra de Safety tendrá un impacto limitado en el perfil de riesgo de Mapfre, al tiempo que reforzará la posición competitiva del grupo en el negocio de auto y de hogar en los mercados donde opera en Estados Unidos.




