Las previsiones apuntan a un crecimiento económico global más débil del que se anticipaba hace un trimestre. Por el lado de la inflación, se observa una rápida moderación de los componentes de oferta, aunque la bonanza del sector servicios ha propiciado que las lecturas de inflación subyacente se consoliden en una senda de decrecimiento más rígida, revertiendo con mayor fluidez hacia los salarios. En el escenario base se mantiene un entorno de estanflación global, con un crecimiento que continúa en tasas por debajo del potencial, de forma particular en los mercados desarrollados. Este contexto podría traducirse en menores crecimientos de las líneas más cíclicas del negocio asegurador, así como en la necesidad de controlar los costes ante la persistencia de las presiones inflacionistas. No obstante, los mayores niveles de los tipos de interés siguen ayudando al desarrollo del negocio de los seguros de vida ahorro y rentas vitalicias, aunque la inversión de la pendiente de las curvas de tipos de interés que presentan muchos mercados se ha acentuado, haciendo algo más compleja la gestión de los productos con garantías de tipos de interés a medio y largo plazo.