Según el informe Sistemas de pensiones en perspectiva global de Mapfre Economics

España presenta altos niveles de presión, por la evolución demográfica y la escasez de activos en planes de jubilación

La pandemia de Covid no va a alterar el aumento sostenido de la longevidad a nivel globalEl futuro de las pensiones es uno de los mayores desafíos al que se enfrentan nuestras sociedades en las próximas décadas. Por ello, es necesario que los gobiernos abran espacio para la reflexión en torno a la implementación de las medidas que les darán viabilidad. Son algunas de las conclusiones que se desprenden del informe Sistemas de Pensiones en perspectiva global, que ha presentado Mapfre Economics y ha sido editado por Fundación Mapfre.

En el estudio, que analiza a fondo los sistemas de pensiones de 11 países, se afirma que “es indispensable avanzar cuanto antes hacia una reformulación de los sistemas de pensiones de jubilación que les provea de sostenibilidad y estabilidad en el largo plazo (y, en consecuencia, de mayor equidad), con un mejor balance entre los pilares que los conforman, de forma tal que se limite y mitigue el impacto de la materialización de los riesgos inherentes a su funcionamiento”.

El informe del servicio de estudios de Mapfre también elabora un “Indicador de presión sobre los sistemas de pensiones de jubilación” en base a parámetros de suficiencia y sostenibilidad de los sistemas de pensiones de 45 países.

De los resultados de este análisis se desprende que Europa occidental, junto con Japón y Corea del Sur, son las regiones que muestran la mayor presión, con los sistemas de Europa del Este y Grecia en las primeras posiciones, seguidos de países como Italia, Francia, Portugal o España con altos niveles de presión para la reforma, estos últimos básicamente por la evolución demográfica y demás indicadores relacionados con su sostenibilidad, a lo que se une la escasez de activos en planes de jubilación.sistema-de-pensiones-globales-europaIndicador-presion-sistema-pensiones-globales-mapEn América Latina, los sistemas de Chile y México presentan un nivel de presión moderado, procedente básicamente de los indicadores de insuficiencia de las pensiones para las rentas bajas y medias. En Brasil, la presión hacia la reforma es algo mayor (aunque moderada, en parte por haber acometido parte de esta en los años recientes), y procede de factores relacionados con la sostenibilidad presupuestaria y financiera, así como de la insuficiencia de activos en planes de jubilación.

El factor demográfico es consecuencia de las drásticas caídas de la tasa de fertilidad, combinada con la reducción generalizada de las tasas de mortalidad y su efecto positivo en la esperanza de vida de la población que alcanza la edad de jubilación. La actual pandemia, se explica en el informe, “no parece que será suficiente como para alterar la conclusión principal respecto al aumento sostenido de la longevidad”.

Balance entre pilares

Ante la presión de los riesgos demográficos, económicos y financieros que enfrentan todos los sistemas de pensiones en el mundo, el camino de reforma que ofrece mayores posibilidades de brindar sostenibilidad y estabilidad en el medio y largo plazos, pasa, según el estudio de Mapfre Economics, por “crear un mejor balance entre los diferentes pilares, como forma para redistribuir los riesgos a los que dichos sistemas se encuentran expuestos y, en última instancia, poder absorber de mejor forma los efectos derivados de su potencial materialización”.

Desde un punto de vista instrumental, el objetivo de conformar un mejor balance entre riesgos puede resumirse en los siguientes principios de carácter general: