Entre las acciones previstas en el Plan de Continuidad de Negocio para frenar este tipo de ataques está la de aislar los sistemas informáticos y trabajar mediante procedimientos alternativos, lo cual ha generado una ralentización en determinados servicios a clientes, fundamentalmente en las primeras 48 horas.
Actualmente, los tiempos de espera se han normalizado y en relación con los clientes se está trabajando con un nivel operativo superior al 90%. La compañía continúa analizando equipos y sistemas para recuperar la normalidad en el menor tiempo posible.

Respecto al propio ciberataque de ransomware, además de la comunicación a los organismos y supervisores, el pasado lunes se presentó la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil, y se está colaborando con las autoridades en la investigación del ataque.