En las preferencias íntimas de los individuos, según Javier Urra, psicólogo, no ha variado nada. Nosotros los de entonces seguimos siendo los mismos en aspectos esenciales: valoración familiar, relaciones con los amigos y creencias; en suma, lo que entendemos como preferencial, si bien, privados de un contacto social en libertad hemos modificado nuestros hábitos: recurrimos a un canal para mantenernos afectivamente gracias a la tecnología, apenas viajamos por las medidas sanitarias y permanecemos más tiempo en el hogar, con mayor roce entre convivientes.
Individuos con prioridades intactas
Varían conductas puntuales, pero no valores o planteamientos de vida, como puso de relieve el estudio demoscópico actualizado a 4.000 personas de entre 18 y 75 años elaborado por Mar de Fondo. “La especie humana, después de una pandemia, puede aflorar alguna cuestión relevante, pero a nivel individual no se transforma en lo esencial. (…) Volveremos a nuestras mismas conductas y planteamientos cuando todo esto pase”, advierte Urra, coautor del estudio.
Como observador social, ve a las personas bien adaptadas, en general, sin quiebra social. Han funcionado la tecnología, la ciencia y la distribución de alimentos. La inmensa mayoría es altruista y generosa, el sufrimiento forja el carácter y el foco permanece en valorar lo esencial: acompañar al ser querido, reconocer a médicos, sanitarios o reponedores de supermercados, agradecer a quienes más ayudado… Han madurado niños y adolescentes al ver a sus padres esforzándose, con miedo a perder a los abuelos o el empleo, explica.
“La sociedad se está adaptando, porque así somos: adaptables”. Los daños se concentran en colectivos como el médico-sanitario, enfermos que han pasado por cuidados intensivos (UCI), mayores solos o en residencias, y personas con patologías o adicciones previas. Pero no han arrastrado al conjunto de la sociedad. “El ser humano es más resiliente de lo que creemos, aunque suframos a lo largo de la vida y de la historia. En Occidente rehuimos la muerte y ahora el planteamiento incluye las posibilidades de nuevas cepas, la perspectiva económica, la llegada de la vacuna y posibles tratamientos contra la enfermedad”, resume.
“Este [virus] es un enemigo común a todos y la sociedad tiene fe en la respuesta de la ciencia: encontrar la/s vacuna/s, y que éstas sean eficaces y gratuitas”, resume, albergando dudas sobre si, en otra época, se hubiera paralizado el mundo como ha ocurrido con la actual Covid-19. “La sociedad ha optado rapidísimo por la seguridad frente a la libertad”.
Equipos más creativos y proactivos
En el ámbito de las organizaciones, existe un consenso en que “la fase inicial de la crisis ha pasado y emocionalmente estamos en otra”[i].
En las relaciones de trabajo se han reconocido los esfuerzos de los equipos, más flexibles y conectados por nuevas herramientas de trabajo, con una comunicación -en general- más transparente, más colaborativos y, según los líderes, con mayores niveles de creatividad, innovación y proactividad.
Entre los aspectos importantes -por su impacto en las personas- más olvidados destacan el fomento de la empatía y la oportunidad de abordar “sentido y propósito”.
La atención individual debería centrarse, en adelante, en propiciar más contactos, dar y recibir feedback y un mayor razonamiento sobre por qué se hacen las cosas, advierte el análisis referenciado.
Los mandos intermedios y managers deberán mantener a los equipos comprometidos, y ayudar a gestionar el estrés, manteniendo conversaciones de calidad, mientras la visión de cómo será el futuro de las organizaciones, repensar planes, alinearlos con la estrategia y proteger el mañana permanecen como responsabilidades de la alta dirección.
Ganarse el futuro dependerá de que sepan “reforzar su afinidad[ii] con el conjunto de los grupos de interés: además de empleados, consumidores, clientes, proveedores y accionistas, entre otros”.
[i] Aprendizajes del Covid-19, respuestas que pueden dar líderes y empresas, elaborado por BTS.
[ii] Artículo de Llorente & Cuenca sobre cómo gestionar las relaciones estratégicas de una empresa para afrontar la recuperación.