Mapfre desarrolla su compromiso con la sostenibilidad integrando criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) en el negocio y también en sus decisiones de inversión.

Los criterios ambientales permiten, por ejemplo, contribuir a reducir los efectos del cambio climático; los sociales, a promover la igualdad y la salud, y los relativos a la gobernanza, a impulsar la ética y la trasparencia.

La compañía está convencida de que la inversión basada en estos criterios (Inversión Responsable-IR) crea valor sostenible a medio y largo plazo para el cliente y tiene un impacto positivo en la sociedad y en el entorno.

Recientemente, el Comité de Sostenibilidad del Grupo, ha aprobado el Marco de Inversión Responsable de Mapfre, que viene determinado por aquellos principios que establece Naciones Unidas y cuyo objetivo es que empresas, bancos y fondos de inversión, entre otros, busquen la forma de contribuir al desarrollo de un sistema financiero más estable y, sobre todo, más sostenible.

¿Qué principios son?

¿Cómo se aplican?

Estos principios conviven con la responsabilidad que asume la compañía como gestor de los ahorros y de las inversiones de los clientes, y se aplican a todos los activos en los que invierte Mapfre, tanto de su propio balance como de los clientes. Esto se debe a que los productos de inversión de Mapfre se caracterizan por tener al grupo como coinversor, lo que lleva a una alineación de intereses total con el cliente. Estos principios alcanzan en particular a los activos de renta fija, renta variable e inmobiliarios”.

Productos ISR (Inversión Socialmente Responsable) para clientes

Mapfre cuenta con una gama de productos denominados IR (Inversión Responsable) que, además de ser rentables para el cliente, tienen un impacto positivo en la sociedad.

Entre los productos más recientes que ha lanzado al mercado, destaca el Capital Responsable, un fondo de inversión que invierte en acciones y títulos de renta fija de compañías europeas seleccionadas en base a sus cualidades ESG.

En el desarrollo de estos productos, lleva a cabo una metodología de análisis propia y cuenta con el apoyo académico de instituciones de prestigio. También dispone de un grupo de trabajo IR altamente cualificado, así como de un Comité de Riesgos de Inversión en Mapfre AM, la sociedad gestora de inversiones de Mapfre, que analiza periódicamente la composición de las carteras, su evaluación ASG y sus riesgos asociados.

Identificar las mejores prácticas

Además de aplicar los seis principios anteriores, Mapfre dispone, además, de un marco propio de análisis ASG que se revisa de forma periódica para incorporar las mejores prácticas en este ámbito, así como analizar los casos en los que exista alguna discrepancia, como, por ejemplo, invertir en una compañía con bajas valoraciones ASG, y aplicar las causas de exclusión aprobadas por Mapfre, ya sea por comportamientos contrarios a normativas internacionales y derechos humanos y laborales, o por el desarrollo de determinadas de actividades.

Entre las causas de exclusión destaca, por ejemplo, la de no invertir en empresas eléctricas y mineras en las que más del 30% de sus ingresos provengan degeneración de energía eléctrica a partir de carbón.  

Un compromiso de todos

Construir un mundo mejor, más justo, más igualitario, más próspero y más seguro. Es a lo que aspira la sostenibilidad y lo que busca Mapfre con #LaParteQueNosToca, un concepto dirigido a las personas y basado en acciones, en hechos, que representa la parte que nos toca a cada uno, los miles de gestos que suman al objetivo común de proteger al planeta y construir un presente y un futuro para las personas.