El presidente de Mapfre, Antonio Huertas, ha iniciado la jornada reconociendo la «gran incertidumbre internacional» que hace que estemos en «un ciclo complejo, pero sin duda de oportunidades, en el que las empresas, como motores de crecimiento, tenemos mucho por hacer».

Huertas ha puesto en valor el trabajo de Mapfre Economics en su décimo aniversario y ha expuesto que el servicio de estudios prevé para 2026 un escenario de continuidad a nivel global, con un crecimiento del 3 % y la inflación moderándose. En España, las previsiones son de un crecimiento del 2,2 % y la inflación cerca del 2 %.

A continuación, Cristina Herrero, presidenta de la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal), ha defendido que «la sostenibilidad es necesaria, en clave europea, pero sobre todo para dar respuesta a la situación económica nacional», algo para lo que «hace falta reflexión y consenso». «Quizás estos tiempos más complejos son el momento de la responsabilidad política”, ha añadido.

Herrero ha afirmado que el escenario central que manejan en la AIReF es de reducción de la deuda, aunque esta es una tendencia moderada y con ritmo decreciente. Como grandes desafíos de la economía española, ha señalado el aumento de la productividad y el envejecimiento, con el impacto en gasto público que conlleva.

El choque internacional no es solo temporal

Bajo el título Zonas de influencia, divisas y materias primas: la nueva geoeconomía, ha contado con Manuel Aguilera, director general de Mapfre Economics, como moderador. Aguilera ha señalado que la actualidad internacional está viviendo «choques» no solo coyunturales, sino estructurales, que «cambian las reglas del funcionamiento del sistema económico”. Según Aguilera, «la pregunta no es si hay más riesgos, es si los estamos midiendo adecuadamente».

Para Arancha González-Laya, decana de la Paris School of International Affairs y exministra de Asuntos Exteriores, «un año después de la llegada de Trump ya no podemos engañarnos, no podemos vivir de la nostalgia de un tiempo que ya no es. Tenemos en EE. UU. una administración depredadora, no aliada; necesidad de construir disuasión, no apaciguamiento; y necesidad de invertir en defensa». De la respuesta que sea capaz de dar a estos tres elementos dependerá el futuro de Europa, ha zanjado la exministra.

Por su parte, Alejandra Kindelán, presidenta de la AEB (Asociación Española de Banca), ha señalado al crecimiento como uno de los principales objetivos: «sin crecimiento no podremos afrontar todos los retos que Europa tiene pendiente», algo para lo que «la banca juega un rol central». La buena noticia, ha subrayado, es que la banca «está en un buen momento» y «podemos contar con su fortaleza».

José Manuel Amor, socio director de la consultora AFI, ha explicado que «el mercado lee mal la prima de riesgo política», por lo que la convulsa situación internacional no está teniendo efecto a corto plazo, aunque el daño sí se puede empezar a ver «en los escenarios de cola». Volatilidad, movimientos en las divisas o el encarecimiento de los instrumentos de cobertura son algunos de los elementos donde primero se podrían notar las consecuencias.

¿Qué pueden hacer España y Europa?

La segunda mesa se ha centrado en la posición de España y Europa ante el nuevo orden geoeconómico global, con la moderación de Carlos Sánchez, director adjunto de El Confidencial. Gloria Hernández, consejera del Banco Sabadell y exdirectora general del Tesoro Público, ha asegurado que no se puede hablar de autonomía estratégica en la Unión Europea sin integración financiera, lo que incluye un Tesoro único y emisiones conjuntas de deuda. 

Judith Arnal, investigadora sénior del Center for European Policy Studies y del Real Instituto Elcano, ha opinado que España está en un buen momento económico, pero «no debemos ser complacientes con la situación fiscal». No obstante, «lo más preocupante» es la situación de EE. UU., que tiene un problema de sostenibilidad fiscal, una situación «explosiva» porque su deuda pública es un activo básico del sistema financiero. Arnal ha subrayado también que llevamos años viendo «crecientes divergencias económicas» entre Europa y EE. UU., incluso antes de Trump.

Por último, Ángel de la Fuente, director ejecutivo de FEDEA, ha puesto sobre la mesa la necesidad de una reforma fiscal en España con consenso de los dos grandes partidos. El economista cree que «hay que repensar qué mix de servicios públicos queremos ofrecer, y cómo lo financiamos», y ha señalado el «coste de oportunidad» que supone mantener el actual sistema de pensiones.