En el mundo actual, el inglés es fundamental para desenvolverse en cualquier situación más allá de nuestras fronteras. Para Quique de Lucas no fue menos: tras convertirse en uno de los primeros españoles que emigraron al fútbol extranjero, empezó a interesarse por la literatura financiera y el conocimiento económico. “Todo comenzó en 2002 cuando llega a mis manos un libro de Alan Greenspan”. Gracias a la presencia en su vida de esta figura, y con motivo del 50 aniversario de Berkshire Hathaway, decidió viajar a Omaha, la cuna del value investing, para ver a Warren Buffett y Charlie Munger: “Fue un sueño hecho realidad”.
Sin embargo, sus inicios en el mundo de la inversión no fueron los más fáciles. Y es que, “sin conocer el funcionamiento del mercado”, se encontró con el pinchazo de la burbuja de las puntocom y llegó a perder la mitad de su inversión, si bien destaca que ganó mucho más en conocimiento y carácter inversor: “Diría incluso que la experiencia me salió barata”.
Aludiendo a Buffett, el ex futbolista explica que el value investing, ligado al concepto del Moneyball, tiene muchas similitudes con el mundo del fútbol: “Se puede crear valor adquiriendo jugadores ‘underperformed’ con un contrato barato y que no ha tenido un buen rendimiento durante un tiempo concreto, pero posteriormente acaban explotando”. Para el ex futbolista, Monchi es, a nivel deportivo, “uno de los mejores inversores en valor españoles de las últimas décadas”.
Leader Sports Management, la agencia de representación de jugadores creada por Quique, se inspira también en esta filosofía de inversión, buscando las mejores oportunidades del mercado y, a diferencia de otras agencias más grandes, “poniendo la calidad por delante de la cantidad”. En esta línea, subraya la importancia de una relación amistosa y fluida con los jóvenes futbolistas representados: “Tratamos de ver a los jóvenes como una start-up”.
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