Mapfre ha presentado un estudio técnico que analiza la actuación aseguradora de uno de los siniestros más graves ocurridos en España en los últimos años, el incendio sucedido el 22 de febrero de 2024 en un edificio del barrio de Campanar, en Valencia, con una decena de fallecidos, numerosos heridos y cientos de personas sin hogar. 

Incidentes como este evidencian la complejidad de los siniestros que afectan a edificios completos y a múltiples propietarios. Este terrible suceso supuso un triple desafío. En primer lugar, para los afectados, que siguen recuperándose hoy, también para los servicios de emergencia, quienes socorrieron de primera mano a los afectados y, por supuesto, para las aseguradoras, cuya gestión fue vital para acompañar y cuidar lo más importante: las personas. 

El estudio de este siniestro, presentado por Francisco Cordobés, director de desarrollo de negocio no vida de Mapfre España, analiza la gestión realizada por parte de Mapfre, aseguradora de la comunidad de vecinos afectada y de 24 de sus hogares. En él se explica cómo responden las pólizas de comunidades y las de hogar ante un siniestro de gran magnitud, qué elementos entran en juego en la gestión y por qué resulta esencial contar con coberturas adecuadas, actualizadas y bien dimensionadas. Asimismo, pone de relieve las prácticas aseguradoras, analiza la importancia de la proactividad y la empatía en la gestión y profundiza en el valor social del seguro. 

El seguro de comunidades, clave para la convivencia y la protección del patrimonio 

Contar con un seguro adecuado y adaptado a las características del inmueble y con un buen asesoramiento marca la diferencia, tanto en situaciones extremas como en la gestión cotidiana de una comunidad de propietarios. 

En España hay aproximadamente 1,4 millones de comunidades de vecinos. Mapfre es líder del sector en este ramo con una cuota de mercado por primas del 22,6%, cuenta con cerca de 160.000 comunidades aseguradas, un total de 290,8 millones de euros en primas y un crecimiento cercano al 6%, a cierre de 2025. El pasado año la aseguradora gestionó más de 310.600 siniestros en comunidades de vecinos, a través de una red de más de 5.100 prestadores de servicios.  

Más allá de los grandes incendios, el estudio recuerda que la realidad diaria de las comunidades de vecinos está marcada por siniestros mucho más habituales, como las fugas de agua, la rotura de cristales, los daños causados por fenómenos atmosféricos, la asistencia de profesionales para reparar daños eléctricos y desperfectos en zonas comunes, además de la responsabilidad civil como consecuencia de algún siniestro, entre otros. 

En este sentido, el seguro de comunidades no debe entenderse únicamente como una respuesta ante catástrofes, sino como una herramienta de gestión y tranquilidad en el día a día, que protege el patrimonio común y evita costes imprevistos para los propietarios. 

El seguro de comunidades de Mapfre es un producto versátil diseñado para ajustarse a las especificidades de cada inmueble. Esta póliza incluye coberturas diseñadas para proteger tanto el edificio como a la propia comunidad. Entre ellas se encuentran las coberturas obligatorias de responsabilidad civil, que incluye el pago de indemnizaciones y fianzas; así como la de incendio y otros daños que protegen a la comunidad de vecinos frente a los daños ocasionados por incendio, explosión o implosión, el impacto directo del rayo o corrientes eléctricas anormales inducidas por el mismo. 

Junto a estas coberturas suelen contratarse para brindar una protección integral la de daños por agua, fenómenos climáticos, averías eléctricas, cristales, robo y servicios especializados de desatasco, entre otras. Estas coberturas permiten a las comunidades afrontar con mayor seguridad situaciones extraordinarias e incidencias cotidianas. 

El estudio concluye poniendo en valor el seguro de comunidades como un elemento esencial para la estabilidad económica y la convivencia vecinal, especialmente en un contexto de edificios cada vez más complejos y normativas más exigentes. 

Mapfre es la principal aseguradora española en el mundo. En España cuenta con 7,2 millones de clientes, alrededor de 11.000 empleados en este país y 3.200 oficinas distribuidas por todo el territorio. En 2025, las primas de Mapfre en España crecieron un 11,1%, hasta los 9.622 millones de euros y el beneficio neto ascendió a 436 millones de euros, un 24,5% más que en el ejercicio anterior.  

Pincha aquí para ver el informe completo:

https://f.io/87e-joRf