"NOVEDADES TECNOLÓGICAS EN VEHÍCULOS. "
Si se ejercita la imaginación, es fácil pensar cómo se
desarrollará un viaje en unos años en un coche de gama
media que, lógicamente, dispondrá de tecnología que
hoy en día sólo está al alcance de los más caros y
exclusivos:
Nada más arrancar, el coche recordará
que hay que ponerse el cinturón de
seguridad y, antes de haber girado la llave, el
ordenador habrá comprobado que la tasa de alcoholemia no
supera el máximo permitido.
Durante la conducción, el vehículo irá vigilando el movimiento de los ojos. Si el conductor se distrae, cierra los ojos, o se gira para hablar con alguien, el ordenador se dará cuenta y le advertirá de su obligación de mirar a la carretera. Además, irá leyendo las señales de tráfico para indicar si se está incumpliendo una limitación de velocidad o si se debe adaptar la conducción a las circunstancias, por ejemplo, encender las luces de cruce.
Éstas y otras muchas mejoras tecnológicas presentes en el mundo de la automoción han sido analizadas por CESVIMAP, deteniéndose en los sistemas que, en la actualidad, incorporan algunos automóviles (generalmente, de alta gama), y enfocándose a las nuevas tendencias utilizadas ya en su fabricación y a las que se están investigando para su futuro empleo.

"LOCALIZACIÓN E IDENTIFICACIÓN DE ELEMENTOS ELECTRÓNICOS EN LOS VEHÍCULOS II. "
CESVIMAP ha continuado ahondando en el estudio de la localización de los elementos electrónicos en los vehículos, añadiendo doce modelos más a los ya contemplados durante el pasado ejercicio. Su conocimiento es esencial para la labor pericial, tanto en lo que respecta a su misión como a su funcionamiento y ubicación, con el fin de disponer de la información necesaria para realizar la valoración efectiva de los daños.
Calculadores, sensores y actuadores son los elementos principales de la electrónica del vehículo y es hacia ellos hacia donde el perito debe dirigir su enfoque cuando alguno de los sistemas se encuentre afectado. La aportación de la electrónica en los vehículos es enorme, habiéndose duplicado en pocos años su uso.

"ELEMENTOS EXTERIORES SUSCEPTIBLES DE
ROBO II ."
El robo y el hurto se contemplan en la mayoría de las pólizas de seguros contratadas por los propietarios de vehículos, incluso en aquéllas en las que sólo se incluye la protección contra daños a terceros, y no los daños propios sobre el vehículo. Ello contribuye a que, en determinados casos -generalmente de poca cuantía- sea el asegurado el responsable de correr con los gastos del siniestro, lo que da lugar a cierta picaresca que induce a intentar achacar los desperfectos al robo o al hurto. Ello hace que las compañías de seguros deban realizar elevados desembolsos por el pago de este tipo de coberturas, en muchos casos consecuencia de un fraude.
Partiendo de esta problemática, ya en el año 2005 CESVIMAP realizó por primera vez un estudio relacionado con las posibilidades de acceso a las piezas exteriores de la carrocería y el daño o rastros que estas acciones dejaban durante su ejecución. Por entonces, se analizaron 37 vehículos con la finalidad de aportar información al perito para aquellos casos en los que tuviera que discernir entre la posibilidad de que el siniestro pudiera ser amparado o no bajo la cobertura de la póliza. Con estos antecedentes, se ha considerado oportuno ampliar el catálogo de vehículos analizados: 31 vehículos más en 2010, que contemplan todos los segmentos y los principales fabricantes del mercado.
Del estudio se extrajeron diversos datos. Entre ellos, que las posibilidades de fraude en determinadas piezas exteriores, son evidentes, puesto que su desmontaje es sencillo. Molduras, carcasas de espejo, pilotos de aleta o limpiaparabrisas pueden ser extraídos con facilidad; no obstante, un desconocimiento del utillaje necesario y del mecanismo de montaje provocará la aparición de marcas en las piezas contiguas.
Por otra parte, existen algunas piezas, a las que
hemos denominado “llave” (capós y paragolpes), que
determinan la posibilidad o no del desmontaje de otras
piezas.Aunque el estudio sólo aborda los elementos
exteriores, las piezas interiores y de mecánica también
son susceptibles de robo. Bocinas, baterías e, incluso,
caudalímetros pueden ser sustraídos si se tiene la
suficiente habilidad y el conocimiento del vehículo.
Aquellas piezas de vehículos más modernos y con
mayor equipamiento son las que oponen una mayor
resistencia al robo.
Asimismo, destaca, también entre otros aspectos,
que la diferencia entre vehículos de segmentos
similares no es significativa para su robo.
