27/ Febrero /2009
El cáncer de cuello uterino está causado, entre otros agentes, por varios tipos de virus del papiloma humano (VPH). El virus se contagia por contacto sexual, y en un elevado % el sistema inmunológico de la mayoría de las mujeres es capaz de combatir la infección de VPH. En ocasiones la infección del virus se cronifica y puede conducir a un cáncer. Existe una vacuna para las niñas y mujeres jóvenes que las protege contra los más frecuentes tipos de VPH que causan la mayoría de tumores de cuello uterino.
La Agencia ha analizado la clínica de las 2 niñas para intentar valorar si existió relación entre los síntomas y la vacunación, con el fin de supervisar la calidad del lote de las vacunas utilizadas e identificar casos similares en España y en otros países.
Según los expertos, las convulsiones que sufrieron las niñas constituyen una reacción adversa ya conocida para la vacuna aplicada (Gardasi), por lo que recomiendan que se informe mejor de esta y otras posibles complicaciones a pacientes y médicos.
Por otro lado el organismo señala que no se han notificado en la Unión Europea casos similares a los dos que han motivado la alerta en España. Si bien los casos de las niñas de Valencia son extremadamente infrecuentes, la Agencia indicó que estos dos casos de posibles efectos secundarios graves forman parte de lo esperado para un medicamento al que se han expuesto decenas de miles de personas desde su comercialización, y no justifican detener su prescripción dados los beneficios que se obtienen.
Por ello la Agencia recomienda que continúe la campaña de vacunación iniciada, y seguirá muy atenta a posibles nuevos episodios para vigilar complicaciones y evitar imprevistos.
Autor / fuente: Dirección Servicios Médicos Concertados