01/ Febrero /2012

Este estudio se presentó en el marco del Seminario Internacional sobre Alfabetización en Salud de la población española, celebrado en Toledo.
En este seminario internacional, organizado por la Fundación Josep Laporte, de la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB), en colaboración con MSD España, se dieron cita ponentes nacionales e internacionales para reflexionar sobre la necesidad de que los ciudadanos adquieran competencias y habilidades en salud, así como en su autocuidado de cara a obtener mejores resultados en salud y el bienestar.
La encuesta, elaborada por la Universidad de los Pacientes se ha realizado a una muestra de 3.000 personas estratificada por comunidades autónomas. Todas ellas respondieron a preguntas relacionadas con su percepción acerca del autocuidado o cuáles son las fuentes más fiables a la hora de buscar información sanitaria, entre otros indicadores indirectos de medida de las competencias sanitarias, conocida con el término anglosajón de “health literacy”.
De ella se desprende que el 41% de la población busca
habitualmente información sobre temas de salud, siendo
las mujeres entre 35 y 49 años quienes más lo hacen. Por
grupo de edad es significativo el hecho de que los
encuestados que menos buscan información son los mayores
de 64 años, 6 de cada 10 no suelen hacerlo. Según el
estado de salud percibido, un 54% de los encuestados con
muy mala percepción de su salud son los que más buscan,
en contraposición con el 40% de los encuestados que
tienen una buena percepción de su salud. Por lo general
se busca información sobre una enfermedad determinada
(31%), para resolver dudas sobre los síntomas,
tratamientos o pruebas diagnósticas (31%), para mejorar
los hábitos de vida saludables (17%), y en menor medida para conocer la experiencia
de personas que tienen su enfermedad o la de un familiar
(3%), o para evitar tener que ir al médico (1%).
Fuentes de información
Ocho de cada diez personas considera muy buena la
información procedente del profesional sanitario y el
farmacéutico. En relación a otras fuentes como la
familia, los libros y revistas, la televisión e Internet
que se valoran positivamente pero en menor medida. Por
otro lado, el 58% de la población no sabe qué valoración
daría a la información que podría proporcionar una
asociación de pacientes, aunque el 27% considera que la
información sería muy buena o buena.
Sobre qué información procedente de los servicios sanitarios es más fácil o difícil de comprender, los ciudadanos consideran de mayor a menor grado de complicación la que proporciona: el profesional sanitario por escrito, el prospecto del medicamento y el informe médico; mientras que las más sencillas son el recordatorio de una visita médica, la información oral facilitada por el profesional sanitario y el escrito explicativo para recoger una muestra de orina o tomarse un medicamento. Asimismo, un 62% de los encuestados asegura no disponer del conocimiento necesario cuando padece una enfermedad, y el 57% indica que al salir de la consulta tiene la impresión de que el profesional le ha ayudado. Los encuestados también consideran que en general no se hace un uso adecuado de los servicios de urgencias.
Un 72% no conoce el documento de voluntades anticipadas. Sin
embargo, un 82% sabe para qué sirve un consentimiento
informado para una operación quirúrgica o una prueba diagnóstica. Por otra
parte, el estudio revela que un 57% desconoce cómo se
realizan los primeros auxilios mientras que el 77%
conoce los riesgos de hacerse una radiografía
Autor / fuente: medicosypacientes.com