24/ Julio /2012

Y es que este hecho puede producirse independientemente del proceso digestivo y se origina por una brusca alteración de los reflejos al contacto con el agua, que puede llegar a ocasionar una pérdida de conocimiento o una parada cardiaca.
Para evitar este síncope es importante evitar la exposición prolongada al sol, el ejercicio físico intenso antes del baño, entrar en el agua inmediatamente después de las comidas, especialmente si han sido copiosas o se han ingerido bebidas alcohólicas.
Es conveniente entrar poco a poco en el agua para que el
cuerpo se adapte de manera progresiva a los cambios de
temperatura y salir si se sienten mareos, escalofríos,
nauseas, visión borrosa o zumbidos en los oídos.
Autor / fuente: JANO