30/ Enero /2012

La contaminación, un problema de salud de gran
alcance
La Organización Mundial de la Salud (OMS)
considera la contaminación como un problema de salud
medioambiental de gran alcance, que afecta de forma
importante y grave tanto a los países industrializados
como a los que se encuentran en vías de desarrollo. Por
eso también hace un llamamiento a tomar medidas, entre
las que propone: la promoción del uso del transporte
público y/o bicicletas, o la construcción de centrales
que utilicen combustibles alternativos al carbón.
Según sus estimaciones, más de dos millones de personas mueren cada año debido a la inhalación de pequeñas partículas contaminantes del aire, tanto en espacios interiores como exteriores, que son capaces de penetrar en los pulmones, alcanzar los vasos sanguíneos y causar trastornos de salud tan graves como cardiopatías, cáncer de pulmón, asma e infecciones agudas de las vías respiratorias inferiores. Esto sucede sobre todo en las ciudades (se producen 1,3 millones de fallecimientos), donde el aire presenta una alta densidad de gases de procedentes, sobre todo, de los vehículos de motor, el humo de las fábricas y el hollín de las centrales eléctricas que queman carbón.
Desde la OMS, también se asegura que una reducción en los niveles de contaminación tendría consecuencias positivas en la disminución de la mortalidad. En concreto, considera que el límite aconsejable para la salud es de 20 microgramos de partículas en suspensión (PM-10) por metro cúbico de aire, y calcula que si la media anual se redujera de 70 microgramos a 20, la mortalidad disminuiría un 15%.
Sin embargo, y según un estudio sobre la calidad del aire publicado en septiembre de 2011 y realizado con una muestra de 1.100 ciudades de 91 países, sólo 11 cumplían con los objetivos de contaminación del aire propuestos por ésta. Y en España, sólo tres de las 28 ciudades españolas incluidas en la base de datos: Santiago de Compostela, Logroño y Badajoz. Por su parte, las que presentaban una peor calidad del aire eran Granada (40 microgramos de PM-10 por metro cúbico de aire), Sevilla y Zaragoza (45).
En la India o China se encuentran las zonas más peligrosas en este sentido con contaminaciones que rondan los 300 microgramos de PM-10 por metro cúbico. Lo más grave es que muchos países carecen de regulaciones sobre la calidad del aire y, en caso de tenerlas, su aplicación difiere mucho de unos a otros. Y todo ello a pesar de que en 2005 la OMS promulgó una serie de directrices para orientar a los gobiernos y a las administraciones sobre cómo mejorar la calidad del aire y que deberían ser aplicadas por todo el mundo.
LOS CONTAMINANTES QUE MÁS NOS AFECTAN
Las partículas en suspensión (PM) son los
contaminantes que afectan a más personas.
Constituyen una compleja mezcla de partículas
líquidas y sólidas de sustancias orgánicas e
inorgánicas suspendidas en el aire, que incluyen
sulfatos, nitratos, amoniaco, cloruro sódico,
carbón, polvo de minerales y agua. Pueden
clasificarse según el diámetro, siendo las más
pequeñas las más peligrosas para la salud.
El
ozono, el dióxido de carbono y el dióxido de azufre
son otros de los contaminantes más peligrosos para
la salud. Motores de vehículos, la industria, las
calefacciones domésticas… son las fuentes más
habituales de todos ellos.
Directrices sobre Calidad del Aire Salud, 2005
(OMS)
Primera base de datos mundial sobre
calidad del aire, 2011 (OMS)
Autor / fuente: Equipo Médico Advance Medical