
Viajar con niños es toda una aventura, para ellos y para sus padres. Lo más importante es una buena planificación. Es muy recomendable preparar con antemano a los niños, informarles que se va a hacer un viaje en familia, enseñar fotos del destino, preparar con ellos alguna guía de viaje casera y hacer que colaboren en hacer su equipaje.
Si los niños son muy pequeños no pueden valorar el interés de un viaje puramente cultural (muy interesante para los adultos, claro), por lo que se debería combinar actividades culturales para los adultos y alguna actividad específica para los más pequeños: parque temático, piscina, playa, excursiones, zoológico… Hay que elegir el destino en función de la edad del niño. Los destinos de playa o montaña son los más adecuados para los más pequeños.
En el equipaje se debe llevar una buena dosis de buen humor para disfrutar de esos días de descanso con los más pequeños.
Los viajes en coche siempre son “eternos” para los niños, sobretodo, cuando son distancias largas y monótonas. Como los niños no tienen una referencia exacta de poco o mucho tiempo, se cansan. Es fundamental hacer una buena planificación de la ruta y de las paradas.
Los mejores momentos del día para viajar son a primera y última hora del día ya que es cuando hace menos calor.
Es muy recomendable tener en cuenta alguna de las siguientes recomendaciones:
Es muy importante informarse de las condiciones de cada compañía aérea. En general las compañías aéreas distinguen entre bebé (0-2 años) y niño (2-12 años). El bebé viaja sin ocupar asiento y debe ir siempre acompañado por un adulto; no pagan billete pero sí un seguro de vuelo que se debe sacar con la tarjeta de embarque.
En los viajes largos, se puede solicitar a la compañía,
con antelación, sillas o cunas para bebés Los niños
viajan ocupando un asiento y lo podrán hacer acompañados
de un mayor de 12 años, solos (los mayores de 5 años y
se debe comunicar con antelación) o tutelado por un
asistente de la compañía aérea.
Es muy recomendable
llevar en el equipaje de mano todo lo necesario para el
viaje: juguetes, alimentos, pañales, toallitas…
Hay que sopesar muy bien la duración que va a tener el vuelo y la edad de los niños. Los bebés deben beber agua con frecuencia y se les debe controlar la temperatura para abrigarlos correctamente. Para evitar molestias en los oídos durante el despegue y el aterrizaje el bebé debe mamar o bien succionar el chupete o biberón.

En general los niños menores de 4 años no pagan billete, salvo que ocupen asiento. Hasta los 11 ó 13 años gozan de un 40% de descuento y existen descuentos para familias numerosas.
Si el trayecto es muy largo es interesante ir en un tren-hotel o barco-hotel, ya que el viaje se realiza por la noche, mientras los niños duermen y ofrecen todos los servicios de un hotel.
Se debe reservar alojamiento con antelación, avisar que se viaja con niños y comprobar que el lugar de alojamiento reúne todos los servicios necesarios para viajar con niños: tronas, cunas…
El camping o las casas rurales son muy adecuadas para viajar en familia.
Los niños deben ir documentados al igual que los adultos. Se debe llevar la tarjeta sanitaria y el carné de vacunación. Al igual que los adultos si se viaja por los países de la Unión Europea es necesario el DNI y fuera de estos países, el Pasaporte.
Fuera de Europa es necesario un visado y el Pasaporte.
Para viajar por Europa se puede solicitar la Tarjeta Sanitaria Europea.