Durante el embarazo el feto tiene la capacidad de succión. En algunos casos succiona repetidamente la piel de alguna zona de su cuerpo (brazo, mano, pulgar ).Si la succión ha sido vigorosa puede lesionar la piel y hacer que aparezca una ampolla que se llama vesícula de succión.
Si al examinar al recién nacido observamos que succiona esta vesícula nos confirma el diagnóstico.
No representan ningún problema para el recién nacido y desparecerán solas.