
El sol, siempre con precaución
El sol puede ser también perjudicial, bien por el efecto directo de sus rayos, bien indirectamente. Te contamos cómo sortear estos peligros.

Las altas temperaturas en verano favorecen la proliferación de microorganismos en los alimentos, pudiendo provocar gastroenteritis. La aparición de hongos, infecciones oculares, cortes de digestión son propios de la estación estival.

La llegada del verano invita a disfrutar de actividades al aire libre y a la práctica de deporte, ya sea de forma individual como correr, nadar, jugar a tenis, o en grupo como jugar una partido de fútbol, baloncesto, etc..

En verano aumenta la frecuencia de infecciones por hongos debido a factores como el calor y la humedad y sobretodo al hábito de caminar descalzos en lugares públicos concurridos, como son las piscinas.