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Dolor crónico

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Valoración y tipos de dolor

Es difícil el manejo del dolor en el paciente anciano. Existen una serie de escales para medir el dolor pero han sido diseñadas para individuos jóvenes y en la mayoría de los casos no pueden ser utilizadas en el anciano. En muchas de estas escalas el paciente tiene que contestar cuestionarios que sólo completan el 30% de los ancianos sin deterioro cognitivo debido a su complejidad.

Escala verbal: el paciente debe elegir la palabra que refleja la intensidad del dolor:

0= Ausencia del dolor.

1= Dolor leve.

2= Dolor moderado.

3= Dolor severo.

4= Dolor atroz.

Escala numérica: el paciente elige un número que indique la intensidad del dolor en una escala de 0 a 100, correspondiendo el 0 al dolor suave y el 100 al dolor insoportable:

Escala analógica visual: ante el enfermo se expone una línea de 10 cm a lo largo de la cual el paciente marca el punto que corresponde a la intensidad o al alivio del dolor:

En los pacientes con deterioro cognitivo o problemas de comunicación son usadas escalas de expresión facial, que consisten en comparar el gesto del paciente con dolor con unas imágenes estandarizadas que catalogan la intensidad del mismo.

A pesar de las limitaciones la valoración del dolor en el anciano debe incluir una escala verbal para medir su intensidad.

Además de las escalas son necesarios para una correcta evaluación del dolor los siguientes pasos:

  • Historia clínica.
  • Características del dolor (localización, distribución, intensidad, cualidad, cronología...).
  • Toma de analgésicos.
  • Medida del dolor.
  • Valoración psicológica.
  • Patología asociada.
  • Examen físico.
  • Decisión de exámenes complementarios.
  • Decisión terapéutica.
Tipos de dolor
  • Dolor agudo

Aparece cuando existe una lesión que durará poco en el tiempo, como una infección. Una patología que causa dolor en el joven, en el anciano puede manifestarse como confusión, agresividad, fatiga o anorexia, sin llegar a manifestar la existencia de dolor. El anciano refiere menor dolor que el joven en la enfermedad aguda y cuando lo hace es de menor intensidad.

  • Dolor crónico

Es el que aparece después de que ya no exista una posible curación de la afección que lo produce.

  • Dolor postoperatorio

La diferencia de intensidad de los pacientes recién operados ancianos con respecto a los jóvenes no se ha demostrado.

Analizaremos más con detenimiento dos tipos de dolor muy frecuente en el paciente de edad avanzada:

Dolor oncológico: La edad media de los pacientes con cáncer supera los 65 años, por lo que será muy frecuente encontrar a ancianos con cáncer y por lo tanto con dolor oncológico. En estos pacientes el dolor suele estar más relacionado con ansiedad y el aislamiento. El dolor en el paciente oncológico constituye una auténtica urgencia que debe tratarse de inmediato, y en el que están representados todos los tipos de dolor posibles. Suele tratarse de un dolor crónico aunque es frecuente que aparezcan reagudizaciones.

El dolor en pacientes con cáncer puede estar directamente relacionado con la extensión local del tumor (compresión o infiltración nerviosa, obstrucción de vísceras huecas), dolor posquirúrgico, dolor postradioterapia, etc.

Dolor óseo: El dolor es el principal motivo de consulta en las consultas de patología músculo-esquelética. En el anciano adquiere una importancia especial porque cuando existe el riesgo de inmovilidad es alto. El 25-50% de los ancianos que viven en su domicilio sufren dolores que interfieren en su capacidad funcional; por tanto no es extraño que la prescripción de antiinflamatorios en los pacientes ancianos sea más elevada que en los jóvenes. En el hueso produce dolor tanto la afectación del periostio como del propio hueso.

El dolor óseo puede ser de tipo mecánico o inflamatorio:

  • Mecánico (dolor discontinuo, mejora con el reposo, ocasionalmente nocturno, rigidez de reposo menor de 15 minutos, no signos inflamatorios)
  • Inflamatorio ( dolor continuo, permanece durante el reposo, frecuentemente interrumpe el sueño, rigidez de reposo mayor a 45 minutos, claros signos inflamatorios)

El dolor mecánico es más bien discontinuo y relacionado con el movimiento, mientras que el dolor inflamatorio es continuo, está presente durante el sueño y con rigidez asociada más persistente.

Las patologías óseas que más frecuentemente causan dolor son la osteoporosis, la enfermedad de Paget del hueso, la osteomalacia, la osteomielitis, osteítis fibrosa, necrosis ósea avascular, fracturas y dolor óseo oncológico

Última actualización: del 2006

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Ana Isabel Hormigo Sánchez. Médico Residente de Geriatría. H. C. San Carlos. Madrid.
Mónica Ruiz Ruiz. Medico Residente de Geriatría H. C. San Carlos. Madrid .
@ y @ Contenidos y Consultoría S.L.

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