Los Rotavirus son la principal causa de gastroenteritis en el niño. La infección por Rotavirus produce fiebre, vómitos y malestar seguidos de diarrea que suele durar entre 3 y 9 días. La complicación más grave de una infección por Rotavirus es la deshidratación del bebé o niño por los vómitos y la diarrea.
A los cinco años prácticamente todos los niños han sido infectados alguna vez por el Rotavirus. La franja de edad donde aparecen los casos más graves es entre los 6 y 24 meses.
Los Rotavirus se transmiten con mucha facilidad. Los niños infectados eliminan una gran cantidad de ellos por las heces. Situaciones de mala higiene de las manos o bien de contacto con otros niños (guardería) favorecen el contagio.
La vacunación frente a Rotavirus se indica, según el comité de expertos en vacunas de la Asociación Española De Pediatría, a todos los niños a partir de 6 semanas de edad para la prevención de la gastroenteritis debida a una infección por Rotavirus.
Existen dos marcas que la comercializan ofreciendo una protección alrededor del 100% frente a Rotavirus. Se administran por vía oral (no se pinchan) y, según la marca, se administran dos o tres dosis separadas de 4 semanas. La vacunación debe iniciarse a la 6ª semana de vida y no puede administrarse más allá de las 24 o 26 semanas (en función de la marca comercial).
Cuando se inicia la vacunación con una de las dos vacunas debe continuarse siempre con la misma marca comercial.
Si se ha tenido una reacción alérgica con una vacuna de Rotavirus previamente.
SI hay historia de invaginación intestinal
En bebés con malformaciones intestinales
En lactantes con inmunodeficiencia
No se debe administrar si el niño tiene fiebre el día de la vacunación.