La urografía consiste en la obtención de imágenes
radiológicas seriadas del riñón, vías urinarias y
vejiga. Las imágenes surgen de la interposición de la
zona anatómica a estudio. entre una fuente emisora de
radicación ionizante (rayos X) y una placa radiográfica
o un registro fotográfico digital.
Este estudio
requiere siempre del empleo de un contraste, en función
de la vía utilizada para administrar el contraste el
estudio puede recibir diferentes nombres:
El uso de una u otra vía de administración del contraste dependerá de las razones por las cuales se realiza el estudio.
Cómo se realiza el estudio.
El estudio urográfico se realiza en la sala de
radiología del centro médico u hospital por parte de un
técnico en radiología. El paciente deberá desnudar la
zona anatómica a estudio y se le facilitará una bata
para cubrirse; al mismo tiempo deberá retirase sus
objetos personales, especialmente joyas y objetos
metálicos que pueden interferir las imágenes radiológicas.
El paciente deberá orinar inmediatamente antes de iniciar el estudio para vaciar la vejiga urinaria. Inicialmente se realizarán una radiografía simple de ambos riñones, vías urinarias y vejiga. Posteriormente el paciente se tumbará sobre una camilla durante el estudio para la administración del contraste. Una vez el contraste llega al riñón y/o a las vías urinarias, se realizan varias radiografía seriadas del riñón y las vías urinarias, para estudiar el comportamiento del contraste y su eliminación. El estudio concluye con una última radiografía realizada tras una nueva micción y vaciado vesical.
El número de radiografías realizadas variará en función de las razones por las cuales se realiza el estudio y de los hallazgos encontrados durante el mismo. La duración completa del estudio puede tomar entre 30-60 minutos.
Preparación para el estudio.
Antes del estudio:
Se solicitará la firma de un consentimiento informado por parte del paciente.
Para una correcta visualización de las imágenes radiológicas se precisa de la limpieza del tracto digestivo; para ello el paciente deberá seguir una dieta específica y utilizar una solución evacuante de venta libre en farmacias. En líneas generales el paciente debe seguir las siguientes recomendaciones:
Durante el estudio:
Después del estudio:
Qué se siente durante y después del
estudio
El estudio es indoloro para el paciente
salvo las molestias propias de la preparación para el
examen y de la administración del contraste (calor
corporal, mal sabor de boca...)
En algunos casos puede producirse una reacción alérgica al contraste, en el caso de presentar erupción cutánea, prurito o dificultad respiratoria durante el estudio deberá indicarlo al técnico en radiología de forma inmediata.
Riesgos del estudio
El estudio urográfico, en general, no implica un
riesgo importante para la salud.
El tipo de radiación así como la dosis utilizada sigue controles estrictos de seguridad y en general el beneficio obtenido supera a los riesgos mínimos de la propia radiación.
El embrión, el feto, y los niños son más susceptibles a la radiación por lo que en estos casos deberán evitarse la realización de estudios innecesarios. La mujer embarazada o que sospeche que puede estarlo (incluidas aquellas portadoras de un DIU) deben evitar el estudio en la medida de lo posible y deben indicar al técnico en radiología que está embarazada antes de realizarse una radiografía.
El paciente puede presentar intolerancia/alergia a la solución evacuante, y/o alergia al contraste utilizado durante el estudio. La reacción anafiláctica grave es excepcional.
Contraindicaciones del estudio
El paciente debe consultar con su médico antes de
realizar el estudio en caso de:
Para qué se realiza el estudio
La urografía es una prueba diagnóstica ampliamente
conocida y utilizada en el campo de la Urología. Es
especialmente útil para el diagnóstico y seguimiento de
las alteraciones del flujo urinario como el reflujo
vésico-renal o la uropatía obstructiva; al mismo tiempo
permite el diagnóstico de sospecha de múltiples
patologías de tipo infeccioso, inflamatorio y/o tumoral
del riñón y de las vías urinarias que deberán ser
confirmados posteriormente con estudios específicos.
Al tratarse de una técnica compleja, no
exenta de riegos eventuales, suele reservarse para
indicaciones muy precisas.