El trastorno de identidad sexual hace referencia a sentir un persistente malestar acerca de su condición sexual, junto al deseo de ser del otro sexo, llegando a verbalizar repetidamente que se pertenece a él.
No es un simple cambio de hábitos o de conductas sino de la alteración profunda del sentimiento de ser hombre o mujer.
Es desconocida.
En las niñas: se presenta como un malestar persistente por el hecho de ser niña, manifestando el deseo de ser un niño o diciendo directamente que lo es. Se observa una aversión a las conductas y hábitos propios del rol femenino, rechazo de su propia anatomía (no desear que le crezcan los pechos ni tener la menstruación).
En los niños: se siente mal por ser un niño, desea y expresa que quiere ser una niña y prefiere los roles femeninos; también rechaza la anatomía masculina (desea la pérdida del pene y los testículos)
Los síntomas pueden empezar en la niñez o en la adolescencia.
En los casos que causen un malestar muy importante en el adolescente y futuro adulto se debe estudiar una intervención de cambio de sexo.