
La eyaculación es la expulsión de esperma a través de la uretra. Se consigue tras la estimulación sexual, coincide en general con el orgasmo y suele durar unos 15-20 segundos. La expulsión del esperma no es constante sino mediante contracciones, siendo las primeras las más intensas y en las que se expulsa un mayor volumen. El eyaculado total puede variar entre 5 y 15 ml, en función de la edad, la excitación y la abstinencia previa.
La eyaculación es un mecanismo complejo que se inicia con la estimulación de los nervios pudendos hacia la médula espinal que envía un estímulo para el transporte de espermatozoides desde el epidídimo, el conducto deferente, las vesículas seminales y la próstata hacia la uretra. El esfínter uretral interno se cierra y se relaja el externo, de manera que con las contracciones rítmicas de los músculos bulbocavernosos el esperma se ve obligado a salir a través de la uretra (comprimida a su vez por los cuerpos cavernosos henchidos de sangre) con gran impulso y a gran velocidad.
Si se produce una alteración de este complejo mecanismo, ya sea a nivel de la excitación sexual y la relajación psicológica para disfrutar del sexo, ya sea de los mecanismos físicos que intervienen en el proceso, se producirá un trastorno de la eyaculación.
La eyaculación puede verse alterada de diferentes maneras. Los principales trastornos de la eyaculación son:
Los síntomas de los trastornos de la eyaculación son evidentes. En la eyaculación precoz ésta se da antes de tiempo; en la eyaculación retrógrada no se expulsa semen al tener el orgasmo, sino que se elimina posteriormente con la orina; y en la eyaculación retardada no hay eyaculación o se tarda mucho al mantener relaciones sexuales.

El diagnóstico se basa en los síntomas que explique el paciente. Cabe diferenciar, sobre todo en la eyaculación retardada y en ocasiones en la precoz, si el trastorno se produce solamente al mantener relaciones y desaparece al masturbarse, cosa que hace pensar en una causa psicológica, o si se da en ambas situaciones, lo que indica que pueda haber un origen físico.
En la eyaculación retrógrada la alteración se producirá tanto durante las relaciones como con la masturbación. Se pude objetivar la presencia de semen en la orina tras haber tenido un orgasmo.
El tratamiento de la eyaculación precoz se basará en medidas de relajación y terapia psicológica. El uso de lubricantes anestésicos puede retardar la eyaculación y por lo tanto dar más confianza al paciente. Se ha visto que ciertos antidepresivos (paroxetina, fluoxetina, sertralina) prolongan el periodo de latencia de la eyaculación. Existe un fármaco, la dapoxetina, que tomado unas horas antes de las relaciones sexuales retrasa el momento de la eyaculación, pero su eficacia real, pese a estar ya comercializado, está aún a estudio.
La eyaculación retrógrada no tiene un tratamiento definitivo, aunque se han descrito mejorías con el uso de pseudoefedrina o imipramina. El tratamiento de la eyaculación retardada se basará en la terapia psicológica.
No existen medidas preventivas para específicas para la prevención de la eyaculación retrógrada salvo evitar ciertos fármacos que la puedan causar. Con respecto a la eyaculación precoz o la retardada, conviene intentar disfrutar del sexo sin presiones ni una carga emocional excesiva que pueda afectar a la eyaculación.