Es testículo está fuera del escroto, se puede descender con la mano pero al soltarlo vuelve a ascender.
En los niños mayores de un año presentan un reflejo cremastérico (ascenso automático de los testículos ante un estímulo) muy vivo y si está nervioso o presenta cosquillas en la exploración los testículos suben.
No hay que realizar ningún tratamiento y no causan ninguna repercusión en el niño.