Motivos de consulta urgente en el recién nacido
El recién nacido sano come bien y succiona bien. Además
tiene un tono muscular adecuado y llora con fuerza; está
alerta, presta atención (en los momentos que está
despierto) a las atenciones que se le ofrecen. Cualquier
pérdida de esta vitalidad característica del recién
nacido es un motivo justificado para llevarlo a un
servicio de urgencias.
A continuación se enumeran los motivos de consulta
urgente en el recién nacido:
- Fiebre: todo recién nacido debe acudir de inmediato
a urgencias si presenta temperatura corporal mayor o
igual de 38ºC. Hay que tener en cuenta que la fiebre
en los niños menores de tres meses es un signo de
alarma y siempre debe ser valorada por un Pediatra
porque en estas edades las infecciones progresan y
se pueden complicar con gran facilidad.
- Vómitos: si el neonato vomita todo lo que come (no
nos referimos a las pequeñas regurgitaciones
ocasionales de poco volumen de leche cortada que
escasamente le moja la cara) debe ser valorado para
estudiar el motivo del vómito y evitar que el niño
se deshidrate.
- Ictericia: si el niño presenta color amarillento
desde la cabeza hasta los tobillos o plantas de los
pies (esto se puede observar si al apretar y soltar
la piel esta se torna de un color amarillento) ha de
ser valorado por un médico.
- Si la piel o las mucosas se vuelven azules
(cianosis) o están muy pálidas.
- Rechazo de la alimentación: es uno de los signos más
frecuentes que manifiesta que el recién nacido no se
encuentra bien y, por lo tanto, que debe ser
valorado por un Pediatra.
- Si el recién nacido no se despierta con facilidad y
se muestra como adormilado todo el día y obnubilado.
- Hipotermia: si el bebé está muy frío puede ser un
signo de gravedad en algunos procesos infecciosos
(temperatura rectal menor de 35ºC).
- Taquipnea: si se observa que el recién nacido
respira muy deprisa.
- Si las heces presentan mucosidad o sangre.
- Si el cordón umbilical hace mala olor o bien sale
líquido o sangre.
- Si existe cualquier síntoma de pérdida de vitalidad:
llanto débil, obnubilación, no interacción con los
padres o debilidad en la succión debe ser valorado
por un Pediatra.
De Interés
No cabe la menor duda que en el caso del recién nacido y,
en los niños en general, vale la pena una visita extra
al Pediatra que lamentar haber sido demasiado prudente.
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Dra. Esther Martínez García
Especialista en Pediatría
Médico consultor de Advance Medical