La Hematuria siempre crea mucha alarma al paciente al ser un síntoma muy aparatoso. Es importante inicialmente valorar si por su importancia precisa de ingreso hospitalario (anemizante) o se puede controlar mediante un estudio ambulatorio. Al acudir a Urgencias por un cuadro de hematuria lo primero a realizar es valorar si es un sangrado activo o viejo, descartando la infección urinaria como causa y se coloca una sonda vesical con lavado para valorar la intensidad de la hematuria.
Las principales causas a descartar son tumores de la vía urinaria, infecciones y piedras. Inicialmente se realizan análisis de orina y una ecografía renovesical. Si con estas pruebas no se encuentra un diagnóstico se puede realizar una citología una cistoscopia o incluso scanner (TC).
El origen de la hematuria puede ser distinto según el momento de la micción en que se presente. Si se presenta en el inicio de la micción puede sugerir un origen uretral, si es al final de la micción sugiere un origen vesical y cuando es durante toda la micción suele ser de riñones, uréter o también de vejiga.