
Para realizar una ingesta adecuada de los nutrientes necesarios para mantener una buena salud, en las persona mayores es importante tener en cuenta una serie de recomendaciones, ya que por deterioro funcional, social, y físico es relativamente fácil llegar al desequilibrio nutricional.
Es aconsejable realizar 4 o 5 ingestas diarias, sin olvidarse del desayuno, con una dieta variada. Es mejor limitar el consumo de sal y condimentar los alimentos con hierbas aromáticas. Se deberán limitar los fritos (mejor vapor, horno, hervido o plancha); en caso de hacerlos, siempre con aceite de oliva. La dieta habitual debería contener 5 raciones de fruta y verdura, de 3 a 5 raciones de farináceos, de 2 a 3 raciones de lácteos y de 2 raciones de proteicos. Ejemplos de raciones son los siguientes:
Unos sencillos consejos ayudarán a las personas mayores a seguir estas recomendaciones:
Hay situaciones especiales en las que se puede adaptar la dieta sin usar suplementos comerciales. En el caso de haber necesidad de aumentar el contenido energético o de proteína de las ingestas (por aumento de necesidades o para asegurar el mínimo aporte en poca cantidad) se puede añadir aceite de oliva, cereales infantiles, leche en polvo o queso rallado a los purés, mermelada a los yogures, o frutos secos en ensaladas, clara de huevo rallada, etc.
En caso de tener que hacer una dieta a base de triturados, hay ciertos problemas que si no se resuelven hacen que los platos sean monótonos y poco apetecibles, lo que provoca anorexia y problemas nutricionales. Para que la carne no haga hilos al triturarla es necesario cocinarla ya picada y después hacer el puré. El mal olor del pescado, la coliflor, el brécol, las espinacas y las alcachofas se puede evitar si se añade leche al cocerlos e se incorpora esta agua de cocción al triturado. En vez de usar los granos de arroz y la pasta como habitualmente y triturarlos, se evitará la textura gomosa que toman si se utilizan harinas y sémolas.
Es conveniente respetar en lo posible las apetencias diarias e incluir las opiniones de la persona mayor en la planificación y confección de los menús, si es que es posible.
Se ha de tener en cuenta que el comer es un acto social
muy importante; en la medida de lo posible se ha de
mantener el contacto con otras personas durante la
ingesta. Comer en compañía es un gran condimento.