Es una enfermedad viral a menudo mortal, que se propaga al hombre por los animales infectados (perros, murciélagos, ratas, zorros ).
La rabia se propaga por la saliva infectada por el virus de la rabia a través de una mordedura o una herida en la piel. El virus entra por la piel y llega hasta el cerebro donde produce el daño, produciendo una encefalitis o inflamación del cerebro.
Los perros son vacunados frente a la rabia para que no transmitan la infección a los humanos.
Desde la mordedura o el contacto con el animal infectado de rabia se produce un periodo de incubación muy variable, entre 10 días y 7 años. Lo normal es que sea entre 3 y 7 semanas.
Causa unos síntomas muy típicos de estrés, tensión, babeo excesivo, convulsiones, hipotermia, espasmos musculares y dificultad para tragar.
Se ha de desinfectar concienzudamente la herida con agua y jabón. Se debe consultar al Pediatra porque se debe administrar la vacuna antirrábica y un tratamiento llamado inmunoglobulina antirrábica que son anticuerpos que luchan contra el virus.
Si el tratamiento se administra en las primeras 24 horas tras la mordedura se evita la rabia.
Si se desencadenan los síntomas porque el niño no ha recibido el tratamiento adecuado tiene pocas posibilidades de sobrevivir.